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sábado, 29 de diciembre de 2007

...

La condena del hombre es su talento.
Saber de su finitud en el Universo infinito.
Manejarse delicadamente entre la razón y la condición animal, sobrevivir a esa batalla.
Justamente hoy pensaba:
Si vivís para lo importante, un día se te acaba el café o te cortan el gas.
Pero si vivís para lo emergente, a tus hijos se les dificulta amarte o tu perro te desconoce y te ladra.

viernes, 28 de diciembre de 2007

Recetas antiguas por si un día nos quedamos sin luz.

Voy a describirlo: consistía en un tablero de madera que se apoyaba en tacos del mismo material y de distinta altura para darle inclinación. Recuerdo vagamente que las zonas de rebote estaban recubiertas de bandas elásticas y que la salida de la bolita era un extraño artificio de caucho, cuyo estiramiento era liberado por un broche.

Me había propuesto hacer un post del estilo retro con algunas cosas que no quería que se pierdan ni en mi memoria ni en el espacio. Para eso empecé a buscarlas con las imágenes de Google. Y descubro que no hay caso, que algunas ya fueron olvidadas por el robot.

De modo que iré mencionando sin la estampita correspondiente. Esta primera descripción fue la del flipper casero. Si bien yo no era el constructor, pues eran cosas para las que se daba maña mi hermano Marcelo, recuerdo que miraba ese aparato fascinado. Lo más extraño es que dudo que haya conocido los pinballs de verdad antes que éstos. Horas esperando que llegue mi turno para jugar. Eran los tiempos en que muchas cosas se hacían en casa. La época de los carritos a rulemanes que, oh sorpresa, también carece de imágenes circulando.

Un rectángulo de dos o tres maderas unidas, apoyado en su parte trasera en un eje encastrado en un par de rulemanes. En su parte delantera este mismo eje era móvil (sujeto a la base con un tornillo y tuerca) lo que permitía conducir la cosa para un lado y para el otro mientras se recorría una pendiente. Remataba el aparato una soga atada a los extremos delanteros para guiar con las manos el movimiento que se hacía con los pies.

Buscando unas perlas televisivas, tampoco encontré dos dibujitos muy breves que daban con el Show de Archie: era el bombero Fosforito y la bruja Brujilda. Por suerte sí dí con "mis alas son como un escudo de acero": el inefable Batfink

Y sensaciones y ritos de la infancia. Como ese de ir contando las páginas leídas y cuántas faltaban para llegar al descanso de la ilustración, mientras nos metíamos en alguna novela de la Colección Billiken.
O ese ingenio que nos permitió, vaya a saber con qué infante astuto mediando, reemplazar las ruedas de los autos de plástico con una cuchara con un toque de masilla en el interior del vehículo para darles estabilidad.

En fin, la lista es larga y se me hace que -como en tantas cosas- no he de ser el primero en intentarla. Dejaré para una próxima la receta de los barriletes con caña, las ferias de revistas usadas y el redondeado de piedras para payana.

Me estoy volviendo un viejo nostálgico.
Nos vemos

miércoles, 26 de diciembre de 2007

ancianitos


Me interesó el tema como para encararlo con alguna profundidad: composición tema los viejos.

Primero debería hacerme cargo de prejuicios: tiendo a la absolución de los niños y a la condena de los ancianos. Eso para ponerlo en términos absolutos (que así funcionan los prejuicios), lo que estando aclarado - y desistiendo de considerarlo una regla general- también me exime de andar enumerando excepciones.

Creo que los niños deben tener mayores contemplaciones porque lo que hagan o dejen de hacer está condicionado por el terrible mundo que les ofrecemos. Y son ellos los que acaso puedan encontrar la manera de imprimirle cambios positivos.

Del otro lado soy tacaño en la ternura hacia los ancianos. Por supuesto que les doy el asiento y por supuesto que me enternece un abuelito abrazando a su nieto. De hecho tengo una cantidad de imágenes imborrables de cuando íbamos al asilo de ancianos del puerto con un grupo parroquial para darles compañía a los abandonados.

Pero entre sus filas, obviamente, hay y hubo de todo. Padres tiránicos, capangas de campos de exterminio, apóstatas de las dictaduras que venían a poner órden, egoístas, abandónicos, miserables. Entre los penos canos circulan los responsables del mundo que heredan los niños.


Igual, entre uno y otro grupo nos encontramos los demás, siempre con buenas excusas para retrasar nuestras luchas por la justicia.

Yo creo ser ético, justo y bueno. No obstante, temo que algún cuarentón me mire desconfiado en unos veinte años.
al final no fue profundo el tema

miércoles, 19 de diciembre de 2007

Reflexiones violetas


¿Es una mera ilusión óptica o Mar del Plata importó ancianos?
*
No, debe ocurrir que tomo los micros que van para el lado del Hospital de la Comunidad. Suben y suben y suben y no disfruto de estar sentado ni en el de atrás de todo.
*
O será que voy a Toledo los días que tienen descuento.
*
Por otro lado -y ya que hablamos del súper-, me resulta notable la cantidad de mujeres que no pueden cagar sin la ayuda de Activia. Una que estaba delante de mí llevaba un pack de 25. La imaginé luchando contra la adversidad. En mi sala de proyecciones interior ví la pantalla dividida. De un lado la señora y del otro una pila de troncos.
*
Obvio que es nuevo el término "tránsito lento". Los atascos ventrales son una moda impuesta por La Serenísima?
*
Busqué en Wikipedia para ver si figuraba el creador de los sandwichs de miga de huevo duro y aceitunas. Quería saber si al final se había matado o acaso entrado en el alcoholismo. Pero no, no estaba.
*
Cantidad de veces que escuché en un día que alguien decía por celular "estoy en el colectivo": 6.
Si fuera ciego pensaría que hay una secta que crece, cuyo lider aboga por vivir el momento y a repetir donde se está como un mantra cada vez que se piensa en lo que se hará después. Estoy en el colectivo (el futuro no existe, vivo el presente), estoy en la playa (no hay ayer ni mañana), estoy en la calle (lo que importa es el camino).

FIN

viernes, 14 de diciembre de 2007

Saludos


Comentando algo en lo de Mangosta recordé que hace tiempo quiero hacer unas reflexiones acerca del saludo. Ésta vendría a ser la primera y consta de dos partes, a y b. Y c, o sea 3.
a) Noto que se produce un paulatino declive en el saludo con beso entre hombres. De alguna manera, los que fueron empujados a entrar en esta modalidad, están atreviéndose a salir. Ya conozco dos casos (sé que estadísticamente no representan un soruyo) de varones que manifiestan a viva voz que no besan caballeros.
En este punto reconoceré que, siendo partícipe del saludo varonil con beso a los amigos, me alegro de la reversión de la tendencia que -llevada al extremo- hace que me despida con "un beso" hasta con el dependiente de una casa de repuestos donde llamé para preguntar el precio de un buje.
b) Particularmente para las fiestas, los saludos me resultan irritantes. Sinceramente no me dan ganas de andar recitando el "y si no te veo que la pasen bien, que tengamos un buen año, etc." Empero, la fórmula se repite y se repite y de puro comedido debo andar con esas frases todo diciembre.
c) Si me encuentro con un conocido en el supermercado y se hace inevitable el saludo (después de que ambos esquiváramos nuestras respectivas góndolas con rápidos volantazos), si conversamos sobre el tiempo que no conversamos, si por desgracia estamos acompañados por partes de la familia que ambos recíprocamente desconocíamos, si mencionamos llamados o visitas futuras, si ya hicimos algún chiste sobre la necesidad de comprar comida o sobre su precio, si ya forzamos dirigirnos en sentido opuesto para que se acabe la charla....QUIERO IRME INMEDIATAMENTE DEL SUPERMERCADO. Ese encuentro no puede repetirse en este mismo ámbito.
Inevitablemente se repetirá no menos de dos veces. Acaso en una podamos esquivar el contacto visual, pero seguro que en la otra estaremos forzados a que se nos ocurra algo para salir del mal momento (qué frío hace al lado de los lácteos, por ejemplo), pero ya es un momento de mierda irreparable. El colmo ya sería recalar en la misma caja o en cajas contiguas a la misma altura. Es posible que en ese momento nuestras caras sean de desprecio mutuo.

Sí soy René, un renegado, LO SOY.
saludos

jueves, 13 de diciembre de 2007

Postango

Soy mi jefe en este pequeño espacio perdido en el océano de la red. Será por eso que me exijo al pedo una rutina, sentarme a escribir cada tantas horas, hacer un garabato, alguna cosa.
Será que adentro el periodista golpea una puerta con furia. Acaso estos posteos son astillas que se desprenden de ese batifondo interior.
En estos días habré cumplido 20 años de profesión. Hubiera querido que la fecha me encuentre al micrófono, o publicando, no sé, en plena faena. Me halla en cambio en una especie de exilio. Eso digo cuando soy pesimista. Si no, puedo creer que es más bien un necesario descanso. Seguramente mi profesión y yo necesitábamos un poco de aire, conocer otras personas, decidir si queremos envejecer juntos.
En 1987 empezaba con ésto. Franco Bagnato estaba en LU6 haciendo Noche Trasnoche y me invitó a recorrer la calle grabador en mano...
Habría mil cosas que contar. Pero a veces mi jefe me palmea la espalda y me dice que ya está bien.

viernes, 7 de diciembre de 2007

Catarsis

Cosas que me tienen seco en estas horas: las señoras que cuando van al cajero parecen estar frente al tablero de controles de Cabo Cañaveral y tardan dos horas para ver un saldo; el viento seco y lleno de polen y bichos; las ofertas navideñas por todas partes; el tránsito; los colectiveros soretes; los compromisos sociales: brindis, salidas, despedidas del año; deberle a todo el mundo; mi inquilina que primero me pidió que le deje la heladera y ahora quiere que me la lleve y vivimos en las antípodas de la ciudad, y me obliga a estar de turno en mi casa, y me obliga a hacerle lugar sacando el coche, el coche que está hecho mierda y que por eso está guardado; también me tienen harto los operadores de los call centers, que aunque sé que son meros esclavos atados a una silla con pañales puestos, con su tono robótico y sus frases prediseñadas y su musquita y su transferencia, y que te preguntan el número de cliente como si la conversación fuese entre dos robots. No tener un mango. Tener un mango y que se lo lleven otros a los dos minutos.
en fin
gracias
me descargué un poco
ya me siento mejor
buen fin de semana

miércoles, 5 de diciembre de 2007

Érase una época....

En que la rebeldía parecía pasada de moda,
y León Gieco andaba poco inspirado

Hebe ya no deseaba la muerte de nadie
Casero vendía Pattys
porque el humor alternativo
se hizo oficial
igual que los piquetes
y los actores
y los cantantes

Una bella revolución
de la que no quise ser parte
mitad por falta de cambios
mitad por falta de sangre

viernes, 30 de noviembre de 2007

Cell Das

Vuelvo a un tema que protodebatimos con oscar en un post anterior, ese donde está Pedro Picapiedras. (Dicho sea de paso, así como nada reemplazará la sencillez y efecto de series como El Zorro o El Chavo, podrán aumentar geométricamente la cantidad de dibujitos, pero Los Picapiedras La Pantera Rosa / El Inspector, quedarán indemnes al paso del tiempo).
Pero quería resginificar eso de mi orgullo por la carencia de celular. Ciertamente es un término poco feliz, dudo que sea un deseable legado a mis descendientes: "el abuelo nunca tuvo celular". Ahora, endemientras no llevo uno (y sospechando que alguna vez se me hará obligatorio su uso, vía necesidad o vía decreto del gobierno mundial) observo con alarma ciertos cambios de hábitos de la gente cercana.
Para empezar, simplemente consigno como cualquier conversación, chiste, anécdota, sesión de consuelo, reunión de padres, encuentro amistoso, discusión furibunda, duelo de puñales, secreto trascendente, negociación crucial, delirio compartido, disquisición filosófica TODO puede detenerse en un segundo porque el aparato vibra o clama con su variedad de sones. El otro asiente con la cabeza, arquea las cejas en señal impostada de disgusto y dejando caer su mano aferrada al objeto extraño, empieza a entenderse, entretenerse, distenderse, guarecerse, copular, irse, partirse, alienarse, con él.
No recuerdo escenas de la vida precelulares donde ciertas cosas que hoy pasan con ese gadget (GabyF. dixit) ocurriesen. Hay que correr a atender, abortar el presente y reemplazarlo por otro.
en suma: los celulares me parecen una mierda.
Más o menos eso quería decir. Después la sigo porque...bancá....

miércoles, 28 de noviembre de 2007

Callejera 5



* se pregunta uno

de dónde llegan los pájaros que miran

qué miran los pájaros que miran

de quién son los pies

acaso sin cuerpo

o qué hay en el fondo de la lata




sábado, 24 de noviembre de 2007

viernes, 23 de noviembre de 2007

Aflojando con el mate

Yahoo está cada día más lento y mas bizarro. Hoy, mientras intentaba abrir mi casilla de correos, me encontré con esta pelotudísima noticia: a una niña le salen lágrimas de madera.
Me encanta cómo los hipermegaportales se ocupan de mantener a la gente informada sobre los temas trascendentes.
Para acompañar esta campaña de empedorrización de la actualidad nacional, me permito estas preguntas y aseveraciones:
  • la hermana de Pinocho?
  • protesta contra el monocultivo de eucaliptos en Uruguay?
  • consecuencia de palabras ofensivas de un productor televisivo en un casting donde fue rechazada?
  • pariente pobre de Sai Baba?
  • la madera no es sólida?
  • dicen que tienen (las lágrimas) aspecto de palitos de yerba, ¿y si le cambian el desayuno?
  • que no fume
  • lo que le debe costar cagar
  • cuando llora pero de risa es igual o le salen corchos disparados como misiles?.

En fin...

miércoles, 21 de noviembre de 2007

Presentismo Perfecto



Recuerdo un texto de Bradbury que venía en un libro de Castellano que armaba para los secundarios marplatenses la librería Pardiñas. No quiero ir a Google a confirmarlo, supongo que se trataba de "Y vendrán lluvias suaves". Si la profesora Musso de Diez me preguntara su síntesis, creo que se trataba de que las máquinas finalmente se apoderaban del mundo y el hombre se extinguía.
Tengo tres lugares de trabajo (comer ya no es tan fácil) y además está mi casa. Donde voy hay una máquina esperándome, un pantalla, conexión a Internet. Recorro en cada lado los mismos sitios, mi navegación por el ciberespacio tiene menos onda que Buequebús. En cada monitor tecleo las misma constraseñas, abro los mismos programas y hasta juego al Carta Blanca repetidamente.
A mis informativos en la radio los escribía a máquina, dos copias con papel carbónico. Después, a las "hojas de ruta" del noticiero de canal 8, una vez terminadas a mano, debía ir volando a fotocopiarlas en la máquina de Contaduría. Y se me ocurren mil ejemplos más de aquél pasado no tecnificado, desde las cartas con ribetes celestes de Vía Aérea, hasta la total ausencia de celulares en mi vida (cosa que aun puedo gritar con orgullo: YO-NO-TENGO-CELULAR).
No quiero hacer un lacrimoso canto retro al mundo que dejamos atrás. Sólo es que temo que un día las computadoras resuelvan prescindir de nosotros y hasta jueguen al solitario solas.


PD: qué alucinante cuando Los Picapiedras visitan a Los Supersónicos

lunes, 19 de noviembre de 2007

Tobogán

Increíble
como en este punto del año
te deslizás
hacia ese valle divisor
que llamamos navidad

actos cenas campamentos
todo te conduce al final

sale ese sol que te rostiza
el verano acecha
el abrigo se hace carga

Y
cuando querés acordar,
el año canceló tus acuerdos

sábado, 17 de noviembre de 2007

Proximamente aquí un nuevo rico

Para que sepas tengo un invento revolucionario que me hará chapotear en millones. Consiste en una Máquina Imbrocadora de Recuerdos (MIR).

Se me ocurrió porque yo no fui al baile de graduación porque no tenía ganas y ahora, que mis excompañeros están recordándola, me dieron.

Aunque es imposible viajar en el tiempo como Michael Fox, aunque la física histeriquee con lo contrario, con mi pensamiento lateral descubrí que lo que se atesora no son los hechos en sí sino los recuerdos.

De modo que la MIR permitirá estar donde no se estuvo y faltar donde sí, en un accidente aéreo por ejemplo. Para los no iniciados diré que es como un Kalkitos de la memoria.

Quiere haber sido testigo directo de la inauguración de la muralla china? Simplemente accione la MIR y se encontrará en un santiamén junto al mismìsimo Qin Shi Guan cortando la cinta y posando para los diarios. Y así con infinidad de ejemplos.

La máquina pronto estará en su versión Beta, disponible en las tiendas del ramo. Ya tengo terminada la fase de los resultados esperables, y todavía me faltan algunos cientos de detalles del mecanismo interno.

jueves, 15 de noviembre de 2007

Desechando lo Desechable - Marciano Durán

El siguiente texto circula por Internet con la supuesta autoría de Eduardo Galeano y con torpes recortes del original. Es de otro uruguayo genial: Marciano Durán.

Seguro que el destino se ha confabulado para complicarme la vida.
No consigo acomodar el cuerpo a los nuevos tiempos.
O por decirlo mejor: no consigo acomodar el cuerpo al "use y tire" ni al "compre y compre" ni al "desechable".
Ya sé, tendría que ir a terapia o pedirle a algún siquiatra que me medicara.
Lo que me pasa es que no consigo andar por el mundo tirando cosas y cambiándolas por el modelo siguiente sólo porque a alguien se le ocurre agregarle una función o achicarlo un poco.
No hace tanto con mi mujer lavábamos los pañales de los gurises.
Los colgábamos en la cuerda junto a los chiripás; los planchábamos, los doblábamos y los preparábamos para que los volvieran a ensuciar.
Y ellos… nuestros nenes… apenas crecieron y tuvieron sus propios hijos se encargaron de tirar todo por la borda (incluyendo los pañales).
¡Se entregaron inescrupulosamente a los desechables!
Sí, ya sé… a nuestra generación siempre le costó tirar.
¡Ni los desechos nos resultaron muy desechables!

Y así anduvimos por las calles uruguayas guardando los mocos en el bolsillo y las grasas en los repasadores. Y nuestras hermanas y novias se las arreglaban como podían con algodones para enfrentar mes a mes su fertilidad.
¡Nooo! Yo no digo que eso era mejor.
Lo que digo es que en algún momento me distraje, me caí del mundo y ahora no sé por dónde se entra.
Lo más probable es que lo de ahora esté bien, eso no lo discuto.
Lo que pasa es que no consigo cambiar el equipo de música una vez por año, el celular cada tres meses o el monitor de la computadora todas las navidades.
¡Guardo los vasos desechables! ¡Lavo los guantes de látex que eran para usar una sola vez! ¡Apilo como un viejo ridículo las bandejitas de espuma plast de los pollos! ¡Los cubiertos de plástico conviven con los de alpaca en el cajón de los cubiertos!
Es que vengo de un tiempo en que las cosas se compraban para toda la vida.
¡Es más! ¡Se compraban para la vida de los que venían después!
La gente heredaba relojes de pared, juegos de copas, fiambreras de tejido y hasta palanganas y escupideras de loza.
Y resulta que en nuestro no tan largo matrimonio, hemos tenido más cocinas que las que había en todo el barrio en mi infancia y hemos cambiado de heladera tres veces.
¡Nos están jodiendo!
¡¡Yo los descubrí… lo hacen adrede!!
Todo se rompe, se gasta, se oxida, se quiebra o se consume al poco tiempo para que tengamos que cambiarlo.
Nada se repara.
¿Dónde están los zapateros arreglando las medias suelas de las Nike?
¿Alguien ha visto a algún colchonero escardando sommier casa por casa?
¿Quién arregla los cuchillos eléctricos? ¿El afilador o el electricista?
¿Habrá teflón para los hojalateros o asientos de aviones para los talabarteros?
Todo se tira, todo se deshecha y mientras tanto producimos más y más basura.
El otro día leí que se produjo más basura en los últimos 40 años que en toda la historia de la humanidad.
El que tenga menos de 40 años no va a creer esto: ¡¡Cuando yo era niño por mi casa no pasaba el basurero!!
¡¡Lo juro!! ¡Y tengo menos de 50 años!
Todos los desechos eran orgánicos e iban a parar al gallinero, a los patos o a los conejos (y no estoy hablando del siglo XVII)
No existía el plástico ni el nylon.
La goma sólo la veíamos en las ruedas de los autos y las que no estaban rodando las quemábamos en San Juan.
Los pocos desechos que no se comían los animales, servían de abono o se quemaban.
De por ahí vengo yo.
Y no es que haya sido mejor.
Es que no es fácil para un pobre tipo al que educaron en el "guarde y guarde que alguna vez puede servir para algo" pasarse al "compre y tire que ya se viene el modelo nuevo".
Mi cabeza no resiste tanto.
Ahora mis parientes y los hijos de mis amigos no sólo cambian de celular una vez por semana, sino que además cambian el número, la dirección electrónica y hasta la dirección real.
Y a mí me prepararon para vivir con el mismo número, la misma mujer, la misma casa y el mismo nombre (y vaya sí era un nombre como para cambiarlo)
Me educaron para guardar todo.
¡Toooodo!
Lo que servía y lo que no.
Porque algún día las cosas podían volver a servir.
Le dábamos crédito a todo.
Sí… ya sé, tuvimos un gran problema: nunca nos explicaron qué cosas nos podían servir y qué cosas no.
Y en el afán de guardar (porque éramos de hacer caso) guardamos hasta el ombligo de nuestro primer hijo, el diente del segundo, las carpetas de jardinera… y no sé cómo no guardamos la primera caquita.
¡¿Cómo quieren que entienda a esa gente que se desprende de su celular a los pocos meses de comprarlo?!
¿Será que cuando las cosas se consiguen fácilmente no se valoran y se vuelven desechables con la misma facilidad con que se consiguieron?
En casa teníamos un mueble con cuatro cajones.
El primer cajón era para los manteles y los repasadores, el segundo para los cubiertos y el tercero y el cuarto para todo lo que no fuera mantel ni cubierto.
Y guardábamos.
¡¡Cómo guardábamos!!
¡¡Tooooodo lo guardábamos!!
¡Guardábamos las chapitas de los refrescos!
¡¿Cómo para qué?!
Hacíamos limpia calzados para poner delante de la puerta para quitarnos el barro. Dobladas y enganchadas a una piola se convertían en cortinas para los bares.
Al terminar las clases le sacábamos el corcho, las martillábamos y las clavábamos en una tablita para hacer los instrumentos para la fiesta de fin de año de la escuela.
¡Tooodo guardábamos!
Las cosas que usábamos: mantillas de faroles, ruleros, ondulines y agujas de primus.
Y las cosas que nunca usaríamos.
Botones que perdían a sus camisas y carreteles que se quedaban sin hilo se iban amontonando en el tercer y en el cuarto cajón.
Partes de lapiceras que algún día podíamos volver a precisar.
Cañitos de plástico sin la tinta, cañitos de tinta sin el plástico, capuchones sin la lapicera, lapiceras sin el capuchón.
Encendedores sin gas o encendedores que perdían el resorte. Resortes que perdían a su encendedor. Cuando el mundo se exprimía el cerebro para inventar encendedores que se tiraran al terminar su ciclo, los uruguayos inventábamos la recarga de los encendedores descartables.
Y las Gillette -hasta partidas a la mitad- se convertían en sacapuntas por todo el ciclo escolar. Y nuestros cajones guardaban las llavecitas de las latas de paté o del corned beef, por las dudas que alguna lata viniera sin su llave.
¡Y las pilas!
Las pilas de las primeras Spica pasaban del congelador al techo de la casa.
Porque no sabíamos bien si había que darles calor o frío para que vivieran un poco más.
No nos resignábamos a que se terminara su vida útil, no podíamos creer que algo viviera menos que un jazmín.
Las cosas no eran desechables… eran guardables.
¡¡Los diarios!! Servían para todo: para hacer plantillas para las botas de goma, para poner en el piso los días de lluvia y por sobre todas las cosas para envolver. ¡Las veces que nos enterábamos de algún resultado leyendo el diario pegado al cuadril!
Y guardábamos el papel plateado de los chocolates y de los cigarros para hacer guías de pinitos de navidad y las páginas del almanaque del Banco de Seguros para hacer cuadros, y los cuentagotas de los remedios por si algún remedio no traía el cuentagotas y los fósforos usados porque podíamos prender una hornalla de la Volcán desde la otra que estaba prendida y las cajas de zapatos que se convirtieron en los primeros álbumes de fotos.
Y las cajas de cigarros Richmond se volvían cinturones y posamates, y los frasquitos de las inyecciones con tapitas de goma se amontonaban vaya a saber con qué intención, y los mazos de cartas se reutilizaban aunque faltara alguna, con la inscripción a mano en una sota de espada que decía "éste es un 4 de bastos".
Los cajones guardaban pedazos izquierdos de palillos de ropa y el ganchito de metal.
Al tiempo albergaban sólo pedazos derechos que esperaban a su otra mitad para convertirse otra vez en un palillo.
Yo sé lo que nos pasaba: nos costaba mucho declarar la muerte de nuestros objetos.
Así como hoy las nuevas generaciones deciden "matarlos" apenas aparentan dejar de servir, aquellos tiempos eran de no declarar muerto a nada… ni a Walt Disney.
Y cuando nos vendieron helados en copitas cuya tapa se convertía en base y nos dijeron "Tómese el helado y después tire la copita", nosotros dijimos que sí, pero… ¡minga que la íbamos a tirar! Las pusimos a vivir en el estante de los vasos y de las copas.
Las latas de arvejas y de duraznos se volvieron macetas y hasta teléfonos.
Las primeras botellas de plástico -las de suero y las de Agua Jane- se transformaron en adornos de dudosa belleza.
Las hueveras se convirtieron en depósitos de acuarelas, las tapas de bollones en ceniceros, las primeras latas de cerveza en portalápices y los corchos esperaron encontrarse con una botella.
Y me muerdo para no hacer un paralelo entre los valores que se desechan y los que preservábamos.
No lo voy a hacer.
Me muero por decir que hoy no sólo los electrodomésticos son desechables; que también el matrimonio y hasta la amistad es descartable.
Pero no cometeré la imprudencia de comparar objetos con personas.
Me muerdo para no hablar de la identidad que se va perdiendo, de la memoria colectiva que se va tirando, del pasado efímero.
No lo voy a hacer.
No voy a mezclar los temas, no voy a decir que a lo perenne lo han vuelto caduco y a lo caduco lo hicieron perenne.
No voy a decir que a los ancianos se les declara la muerte apenas empiezan a fallar en sus funciones, que los cónyuges se cambian por modelos más nuevos, que a las personas que les falta alguna función se les discrimina o que valoran más a los lindos, con brillo y glamour.
Esto sólo es una crónica que habla de pañales y de celulares.
De lo contrario, si mezcláramos las cosas, tendría que plantearme seriamente entregar a la bruja como parte de pago de una señora con menos kilómetros y alguna función nueva.
Pero yo soy lento para transitar este mundo de la reposición y corro el riesgo que la bruja me gane de mano … y sea yo el entregado.
Y yo…no me entrego.
Marciano Durán
2006 Enero

martes, 13 de noviembre de 2007

Y tú por qué no me chupas un huevo



El asunto es ruisueño y convoca a idiotas de todo el mundo a opinar sobre la anécodta, como si estuviese extraída del fútbol.

El epíteto monárquico "por qué no te callas" fue gracioso, eso sí. De un personaje del que se esperan sólo gestos protocolares e inútiles, desde la vuelta de la democracia a España, este gesto espontáneo y sacado genera risa y ringtones. A decir verdad todos actuaron como debían: Chavez enrostrando sin pruritos el golpismo de Aznar, Zapatero defendiendo con aire demócrata a su rival y el rey de copas imponiendo un silencio que a la pintada Bachelet ni se le ocurrió.

Lo que más que chistoso es trágico, es que a Chavez lo quieren hacer callar hace mucho y no lo logran, pero este gag puede plantarse craneal y colectivamente para allanar nuevos golpes a él o a cualquier opositor al régimen. Sin defender a ultranza la revolución bolivariana, la rebeldía de Chavez (y en menor medida ahora de Fidel) es lo único que nos salva en occidente del triunfo de la hegemonía del discurso invasor del imperio.

El paso de comedia tiene estridencia por el silencio insoportable de las naciones frente al poder real. Hubo épocas en que un Kruschev golpeaba con su zapato el atril de la Onu o Arafat iba calzado a la Asamblea General, sin que aquello desentonara demasiado de un tercer mundo que proclamaba su hartazgo a los tiros.

La nadería en que nos deja el discurso de los neoneoliberales puestos a humanizar el desigual reparto de la riqueza, hace que cualquiera quede desubicado.

sábado, 10 de noviembre de 2007

Atentan contra una muestra de la revista Barcelona en San Luis

Un grupo de militantes católicos hizo desaparecer tres obras de la muestra "Contratapa's", de la revista Barcelona, luego de que los organizadores, es decir las autoridades de la Universidad Nacional de San Luis, se negaran a censurar la exposición que, según los desaparecedores, "ofende la religión". Los activistas se reunieron a rezar en una de las escalinatas de ingreso a la universidad y poblaron las paredes aledañas con leyendas como "UNSL=dictadura del relativismo", "¡Viva Cristo Rey!" y "ni 30.000 ni inocentes".
El viernes 9 de noviembre, durante la charla de inauguración de la muestra, un grupo de activistas católicos que se identificaron como estudiantes de la universidad increpó a los organizadores y a dos miembros del staff de Barcelona, exigiéndoles que se retiren tres de las 22 contratapas expuestas "porque insultan y se burlan de la religión". Tras la discusión, uno de los jóvenes descolgó una de las contratapas cuestionadas y se la llevó. El sábado 10 por la mañana, en momentos en que se generó una fuerte discusión entre quienes apoyan la presencia de la muestra y los militantes católicos, otras dos obras fueron robadas. Los organizadores de la muestra realizaron la denuncia policial y se comprometieron a mantener la muestra hasta el día 23 de noviembre, tal cual estaba previsto, pero ahora sin las tres contratapas robadas.
Barcelona exige la pronta aparición de sus contratapas desaparecidas y espera que alguna autoridad puntana (o al menos algún representante del planeta Xilium, o la actriz Esther Goris) tome las riendas del caso para dar con los responsables de este robo. Asimismo, como ya sucedió con el atentado municipal contra la misma muestra ocurrido en Tucumán, Barcelona celebra que el fanatismo (en este caso, el fundamentalismo religioso) haya evolucionado favorablemente en las últimas tres décadas, al punto que hoy sus militantes se dediquen a secuestrar y hacer desaparecer paneles de vinilo en lugar de seres humanos. Revista Barcelona(15) 5334-5081

martes, 6 de noviembre de 2007

Se acuerdan de los Thunder Cats?

Curioso: el mejor deseo del mundo no figura en una plegaria, ni lo otorga el genio de ninguna botella. El mejor deseo del mundo viene de un arma blanca:

ESPADA DEL AUGURIO, QUIERO VER MAS ALLÁ DE LO EVIDENTE

lunes, 5 de noviembre de 2007

Otra pregunta

Zanahorias, choclos, tomates, ciruelas, peras, huevos, mandarinas...
Es que esas cosas pasaron a ser dominio de sentidos que antes eran secundarios (el tacto y la vista), o es que tengo que dejar el pucho?
NADA TIENE GUSTO!
La sal no sala y el azúcar no endulza.

domingo, 4 de noviembre de 2007

miércoles, 31 de octubre de 2007

Rumbos


Ciertamente podría referirme a las elecciones, al precio de la calabaza o contar el choque del lunes.

No obstante, he descubierto que lo que más me motiva es indagar acerca del sentido de la vida, filosofar de a pie, hacerme las mismas preguntas que siempre nos hemos hecho.

Una frase que siempre repito: para quien no sabe adónde va, nunca soplan vientos favorables. Recientemente me topé con un contra apotegma: ir por allí sin rumbo, es la mejor manera de conocer lugares nuevos.

Pero de una cosa estoy convencido: mientras uno no sepa cuál es exactamente el norte, todo lo que ocurra revestirá el carácter de accidente, sean buenas o malas todas serán sorpresas.
La vida es impredecible como el mar y es bien complicado caminar sobre sus aguas.

sábado, 27 de octubre de 2007

Tenemos una ganadora!!!


En concurso acaso poco difundido, consistente en colorear un dibujo de mi creación, ya tenemos una ganadora. Se trata de la joven

Caterina Quintana.

Para quien auguramos un futuro plástico promisorio.

Por falta de fondos, el premio consiste en su publicación, acompañado por un beso emocionado de mi parte.

viernes, 26 de octubre de 2007

Es un afano, suspendanló


Octubre se acaba y el año acaba con nosotros. Así como cada Navidad sirve para inspirarnos acerca de la incongruencia latitudinal de nuestro menú, esta altura del año me sumerge una y otra vez en la misma inútil conclusión: no damos más. Nuestros coterráneos se arrastran de un laburo al otro, lloran al levantarse para ir a la escuela y el recuento del calor en el borde inferior de la tele es una práctica obsesiva y carente de todo sentido: "tengo calor + a ver cuánto hace = con razón tengo calor ó = no, no hace tanto calor, por qué tengo calor entonces", etc. Esa necesidad de ir con las mayorías sobre un terreno alfombrado por encuestas.

Para no hacerlo más largo porque tengo que hacer, propongo que el nuevo gobierno agregue el famoso día Osvaldo y acorte el año en dos o tres meses, que todo acabe en un gran Oktubre.

miércoles, 24 de octubre de 2007

Volver, cada tanto


Hola ocasional visitante. Quiero verme como el Mago Blanco de El Señor de los Anillos, resurgiendo de los avernos para seguir librando batallas. No será para tanto ni tan épica la cosa, simplemente me volvió alguna gana de asomarme por mi propio espacio.

Así que una vez regresado, iré pergeñando algunas ideas, espero que se me ocurran. Si ya las escribí todas les aviso.

viernes, 19 de octubre de 2007

dark

Hay que arrancarle a los suicidas
el monopolio del cansancio de la vida

Tres pelotas por un peso
pago y pago y las latas quietas
en un momento me quedo sin plata
y no tengo mas pelotas

miércoles, 17 de octubre de 2007

DUDA

ESTA CANTIDAD DE CABLES QUE CRUZAN EL CIELO POR TODA LA CIUDAD,
SON UNA SUERTE DE MENSAJE PARA QUE A LA GENTE NO SE LE OCURRA VOLAR?

Los dadios

Juega Dios al Ludomatic
y avanza locos botones
con el tractrac de la semi esfera

Juega a la payana con mil piedras
y dibuja una rayuela laberinto
que es caracol y escalera

cada mañana sortea un clima,
y los domingos rifa asados o tristeza

yo, que no creo,
trato de darme de baja hace mucho
y me pasea eternamente,
de interno en interno

sábado, 13 de octubre de 2007

afiches

Semblanza de los candidatos a intendente, a juzgar por los afiches

Pulti: angelical, no mataría una mosca, ama lo bueno y lo bello, a punto de elevarse en una nube de magnanimidad vaporosa.

Fares: gobernará llamando a cada rato a sus padrinos Scioli y Katz o rezándole a la estampita de Cristina. "Daniel, tengo un problemita aquí, podrías venir? tengo miedo.

Baragiola: la Nana del conde Pátula gobernará festivamente, invitando a tomar algo o a salir a sus interlocutores. "- y queremo que la intendencia dea alguna respuesta. -OK, discutámoslo jugando unas líneas a los bolos"

Balmaceda: Sí, soy reprogre. Lilita también. O qué? A ver si te da la altura para discutirme. A mí o a Hooft. Te dije que escribo?

Castello (recrear): - Entonces, jaja, viene este negro cabeza, jajaja y me dice, ja, "no tengo donde dormir", ay me meo, y entonces me acordé que Facundo estaba buscando abono para el parque...y le digo JAJAJAJAJA no puedo, no puedo seguir ahhhhh pará paráaaaa

jueves, 11 de octubre de 2007

lock out

De momento esta fábrica de sorpresas se encuentra tomada por su personal, quien viene reclamando la producción de respuestas a cuestiones de orden interno.
Sepan disculpar las demoras en la entrega de dibujos, crónicas y reflexiones.

viernes, 5 de octubre de 2007

M

Heme aquí, otra vez empezando. Parece que colecciono oficios; aunque este de librero va y viene atravesando las décadas y vendría a ser una figurita repetida. Por unos días vuelvo a rodearme de estos atados míticos, de este olor que destilan las imágenes y las ideas cuando esperan en su encierro a ser compradas. Llaman con colores, con títulos vistosos, con firmas conceptuadas; repelen con el precio.
Una vez Asimov aseguró que las videocaseteras (lo que estaba antes del DVD y antes de lo que lo reemplace el año que viene) irían reduciendo su tamaño hasta adquirir el tamaño del cassette. Y que pronto prescindirían de casi todos sus controles, quedando uno o dos. Y que luego de eso se activaría con la mente. Y que después no haría falta una pantalla, pues el contenido se proyectaría en la propia mente, de modo que al mirar "el aparato" éste empezaría a emitir para cesar ni bien se aparte la vista. Dicen que dijo Asimov que eso ya está inventado: es el libro.

miércoles, 3 de octubre de 2007

Ahora me acuerdo....



Recordé por qué al blog le puse dibujos y cosas, porque le metía algún dibujo nuevo de vez en cuando. Para todos Uds. Canción Animal


Hechizo del tiempo


Aquella película con Bill Murray contaba la historia de un tipo que, por una causa mágica, vivía cada día el mismo día. Cada despertar era igual; iguales las cosas que le pasarían hasta volver a dormir. Sólo cambiaba su relación con ellas. Era plenamente conciente de esa reiteración, y en eso consistía la tortura.

Me hizo estremecer pensar este día como una repeteción In-conciente de sí mismo. Que tal si, por reducción de gastos en el Orden Universal, por falta de guionistas celestiales, todos tenemos sólo un día para vivir y es un engaño cartesiano lo que llevamos como memoria y es un espejismo lo que haré mañana y lo que hice ayer.

Se me ocurren muchas consecuencias y alternativas, pero capaz que las pongo mañana.

martes, 2 de octubre de 2007

un aplauso para el asador


En mi torpeza recurrente se me chispotearon un par de posteadas. Decía en la anterior que me duele todo, hasta el DNI.

Será porque el domingo hubo Camet. Hice fuego por primera vez en mi vida. He renunciado a aprender las artes del asador, convencido como estaba -y ahora compruebo- que es una tarea demasiado sacrificada. Siempre opté por ser de la mesa de truco con morcillita fría.
Pero este domingo llamaba al aire, y allí fuimos con cinco kilos de carbón y un viento que te torcía le jeta buscando los fogones.

Los patys me salieron justo, ni jugosos ni resecos, toda un hazaña que me hace ir por más, una provoleta y unos chorizos serán de la partida en la próxima.

Lo me duelen son las gambas. Pasó que a mi hija mayor y a una amiga invitada se les dió por alquilar esos catafalcos de dos bicicletas unidas y con un toldito. Y como son chicas de la era de las pantallas, las patitas no le daban para desencajarse de los caminos con barro seco y de las banquinas con pastos largos. Cuestión que este mártir de la causa devino en caballo bípedo y tuvo que empujar el engendro toda la media hora.

Me jode admitirlo, pero mi estado físico es lamentable. No siento las piernas.

sábado, 29 de septiembre de 2007

Tetris


Tetris comparte raíz con tétrico. Tetris fue el juego estrella hace algunos tecnaños. Tétrico me resultó descubrir un parangón: las cosas caen de arriba, forzándome a acomodarlas a como dé lugar. Es un embole que el juego no consista en juntar cosas o apilarlas al tuntún para subir a algún lugar. No, llueven formas diversas y multicolores a las que hay que encajar con dos movimientos para formar una línea. Cada línea formada desaparece y uno puede quedarse más abajo. Pero a más líneas formadas, mas furiosa es la lluvia de objetos. Un prisma, dos cuadrados, una ele azul, otra amarilla. Caen y caen para bien o para mal. Una oportunidad de laburo, una cuenta impaga, el pasto que crece, la falta de azúcar, el llamado de un amigo, un ruido en el auto, el sol que sale y te empuja a la calle, un trámite en Anses. Pedazos de vida que aparecen juntos. Uno no puede dejar que caigan como caigan, debe estacionar cada cosa para no ser aplastado contra el techo, para no derramarse junto a los menesteres. Suena y suena una música con aires rusos.

Efecto Sofovich

Me detuve a pensar en culos y tetas, ingredientes que según me dicen permitirán que un día venda este blog a Google y me forre en mantos confeccionados con hilos de oro. Y en atención a ese consejo, sólo rescataré a esta hembra que un día adornara algún post.

No es hermosa? De nada.

viernes, 28 de septiembre de 2007

Yo pregunto a los presentes, si no se han puesto a pensar...

Qué onda? No quiero ponerme a enumerar el esfuerzo que he volcado en forma de sudor copioso en este blog extraordinario, ponele que está todo pago, no me lo agradezcan. Lo que me está molestando es que mis estadísticas indican que -después de haber alcanzado la cima del mundo bloguero-las visitas decaen en forma constante. Ya voy dándome cuenta qué sintieron los inversores de la década del 90 con el derrumbe de las acciones Nasdaq. Impotencia! Desazón! Prurito! Lo que antes los enloquecía ahora les da lo mismo!
Por eso lanzo una encuesta a los visitantes, así doy en la tecla.
  • Tengo que empezar como Homero dando clases para adultos, cuando se puso a contar que a Marge le gustaba que le tallen los codos?
  • Me despacho sobre el precio del tomate y las escaseces de productos como la nafta común, el puré en sobre y los arroces "a la" (normanda, cazadora, cuatro quesos), sin los cuales los pedazos de carne siempre andan buscando amigos?
  • Me sumo a la campaña contra la tala o hago una por la legalización de la marihuana?

Hago de todo para evitar analizar este momento político tan bonito que nos toca vivir. Se vienen las elecciones, se vienen.

martes, 25 de septiembre de 2007

De los pelos!


La pregunta del millón que me hago es por qué no cerraré la bocota.
Tuve ese arranque estético que me impele cada tanto a cortarme el pelo. La mayoría de las veces, viene siendo un tema dominado: cortar un 10% de largo, entresacar bastante y sacarme una especie de virulana que se me forma contra las orejas y la nuca, debajo de lo melenístico.
Pero no, el tipo se empeña en hacer hablar a las piedras. El peluquero parecía de los dedicados a lo suyo, concentrado en su quehacer, atento a elegir la música que lo acompañaría en su rutina antipilosa. Tenía que romper el silencio y entrar a sacar temas de debajo de la bata. Primero la música, después vaya a saberse por qué, el programa de Peter Capusoto y sus videos. Ese fue el detonante de una charla animada y amistosa, he allí donde la consigna de corte se fue al mas profundo de los carajos.
Hasta ahora me ocurrió siempre con tacheros. Pese a que los tengo en la categoría de fachos, justicieros, hadadescos, botones y mala onda, cuando encuentro la menor empatía o afinidad en el tema mas nimio, mi regusto por la conversación me lleva a una consecuencia insoportable. El tipo sistemáticamente baja la velocidad, como se va entreteniendo con un tópico, pone el taxi a 20kms/h. Y ahí me arrepiento también (puta madre, qué me importan las armas iraníes, voy a llegar cuarenta minutos después) y trato de desinvolucrarme de la mesa de debate, pero ya es tarde, se ha puesto en funcionamiento el mecanismo de un tema te lleva al otro.
Salí de la peluquería tocándome los pelos recortados cada cinco pasos, tratando de reanimarlos para que crezcan. Me siento una mezcla de El Graduado con Bill Gates, con una cara de nabo enfermante. Yo y mi bocota. Lo peor es que mañana me tendré que encontrar con este extraño, con diez centímetros menos de filosofía de vida.
Cuál sería la conjugación en primera persona del singular, en el imperativo de "callar"?

jueves, 20 de septiembre de 2007

Ya me calentó la primavera

por favor pongan la clásica de Vivaldi e imagínenme parado en un taburete de la Plaza Rocha con un megáfono....
Y ahora te quiero hablar a vos, seño. Vos, que te me embarazás como todas las maestras jardineras que nos han tocado en suerte. (Qué les pasa que se embarazan tanto las maestras jardineras y uno anda cortando clavos para que alguna cosilla -que llueva, que haya uno con paperas- no las ausente del jardín, generando traumas insalvables en nuestras criaturas? Son extraterrestres? Habiendo tanta gente haciendo tratamientos de fertilidad, ustedes son tire y acierte? No es un poco raro? Lo hacen para garantizarse laburo entre compañeras de gremio? Es esa panza la famosa "bolsa de trabajo"???).
Sí, a vos te hablo. Está bárbaro que quieran recibir la primavera, todo bien, nada que objetar. Ahora, forzosamente tenía que ser con un "sombrero primaveral"? No había alternativas, no? Claro, quién no tiene colgado un sombrero primaveral en un perchero, no?!
100 personas tenía adelante en Camoga! Oíste? Cien! Que de paso les digo a los de Papelera Camoga que se pueden ir a la mierda, que refuercen con ocho o nueve cajas para cobrar en las vísperas de la Primavera. Miserables.
Pero no terminé contigo chiquilla, ah no. Cómo harían, eh, cómo hacían nuestras seños de prescolar para celebrar la primavera. ¿Muy antiguo hacer florecitas de cartulina y pegárselas en la solapa? No alcanzaba con un pebete primavera???!!!!
Ahí estaba yo, con mi mejor cara de ojete con un sombrerito (el primero que encontré, encima le queda medio grande) colgando del dedo. Ya está, ahí tenés, date por creativa. Listo.
Pero también hay para vos, esposa. Que yo "ande por el centro" no hace que estire la mano y aparezcan las cosas, eh. Los negocios me cierran de golpe, hay colas, gente con cara de peligrosa, no tienen cambio y mil y un infortunios que me aguardan siempre . Así que el año que viene comprate alguna revista de Utilísima, hacele una tiara con flores de porcelana fría, salí a chorearte plantines, llevemos una foto mía con esta cara de flor de nabo o cualquier cosa. Pero basta de hacerme sentir Schwarzenegger en "El regalo Prometido"! Puede ser? PUEDE SER???!!!!
yastá
Feliz Primavera para todos

Se me chispoteó


Escalofriante. Qué bonita vecindad! Ahora resulta que de Rondamón a la Popis, de Quico a la bruja del 71 están todos implicados con el narcotráfico. Y tenía que ser la buchona de la Chilindrina la que los acuse a todos. La noticia me cayó como una torta de jamón en mal estado. Si quereis leerla acá está: NOTICIA

No hay por dónde...

martes, 18 de septiembre de 2007

Poné tu vida en Play


Ya basta de lluvia, parenlá.

Vengo masticando una idea, y al contrario de los caramelos sugus azules, masticarla no la empequeñece. A cada rato encuentro nuevos elementos y cada persona que me presentan ingresa en una lista enorme. Por supuesto hay excepeciones, aunque no alcanzan a detener esta conclusión vehemente: LA GENTE NO SABE ESCUCHAR.

Antes creía que era un reflejo condicionado por ser yo periodista, algo así como "si vos creés saberlo todo, yo se más". Pero últimamente, mas definido como laburante que como jinete de noticias, encuentro que es un síntoma independiente de mí; sea yo quien sea, ahí están los sordos.

Cuando noto que el otro quiere poner play sin escuchar, ensayo distintos métodos de constatación (sé que son varios, pero ahora recuerdo sólo el que sigue): uno de ellos es empezar una respuesta y no detenerla hasta el punto, pase lo que pase.

Hoy tuve este intercambio:

- ELLA (doctora y docente +55años, +100ks.): ..."y lo que quería la hija del ministro era canjear educación por deuda externa..."

- YO (a partir de "deuda externa"): ...bueno, eso ya lo venían intentando desde la década del '90 con los swaps, te acordás?, que eran lo mismo, cambio de deuda por naturaleza, para quedarse con el control de parques nacionales y la biodiversidad....

- ELLA (a partir de "deuda externa", SU "deuda externa")..."claro, como nos opusimos tanto, el proyecto se lo tuvieron que guardar....


El resultado es un choque de palabras, una mezcolanza, un licuado, un amasijo de oraciones. Dos coches que sin cederse el paso quedan fusionados en una bola de chatarra.


Notoriamente renuncié a la respuesta, me desplomé en la silla y empecé con un (para mí) sarcástico camino de "ahás".


Lo extraordinario del asunto es que si uno tiene la paciencia de bancarse el monólogo, si asiente con la cabeza un rato y escucha o finge escuchar, basta para que a uno le tome aprecio el disertante y recuerde el momento como "una linda charla".


Te escucho...

domingo, 16 de septiembre de 2007

MiSecretoPuntoCom


confieso que los domingos dejo actuar a las bacterias. Mi riguroso hábito del baño y la pulcritud se detiene con el sábado y es reemplazado por la dejadez dominguera. Me encanta tener la cabeza como fideos con manteca y una incipiente puzza a chivo, todo en el marco de mis peores ropas. Y dormir, comer, dormir, dejando pasar las horas con cara y actitud de larva.

El problema es que la onda home less se sabe amenazada al caer el sol. Justo cuando empiezo a sentirme absolutamente relajado, es cuando me empiezo a tensionar. Él bajón dominguero de todos, una verdadera mierda.

ahhhhhh, yo para ser original soy mandado a hacer.

viernes, 14 de septiembre de 2007

Aguafiestas

Viste que están esas personas que, remarcando algunas circunstancias, las despojan de gracia. Son los que en medio de la fiesta hacen un tremendo bache al decir "ah, cómo necesitaba divertirme". Son los que cuelan en un esquicio: "qué lindo estar entre amigos"; los que agradecen cada uno de los detalles placenteros, destruyendo la integridad y armonía del todo. Los que llaman a disfrutar lo que se está disfrutando...
Esos. Me embolan.
Por eso les concedo el derecho de embolarse si les digo que me encanta este artilugio del blog y que tengo como fiebre y que me dan ganas de escribir sin parar. No lo hago porque creo que no es así como se hace, pero ya ve usted, sí que lo hago. Acaso la razón estribe en que mi pasado me condena, muchos años de producir unas 4 horas diarias de mensaje (en la radio) me dan una abstinencia que estoy canalizando por acá.
Eso, sepan disculpar.
gracias!

jueves, 13 de septiembre de 2007


La ciudad de Mar del Plata está llena de canas. Además de ser una de las ciudades con más presencia de ancianos en el universo todo, la policía está acechando en todas las esquinas. Pareciera que la empresa más próspera es la que los provee de los conitos anaranjados. Agazapados en las ochavas, los ratis con petos fosforescentes parecen arañas a la espera de su presa.
Es dramático ver cuando atrapan una. Los de gorra lo rodean y extraen su documentación mientras el vehículo se agita en un vano intento por zafar.

Mis hijas me creen un prófugo de la justicia, un bandolero de prontuario. Es que tengo fobia de los retenes, los operativos rastrillo, las órdenes de cateo. Manejo oteando cuatro cuadras más allá y si algún grumo de autos me lo impide, desacelero hasta ver claramente si están, calculando tener una esquina previa para evitarlos. De noche detecto a kilómetros cualquier luz que titila y he llegado a cambiar de calle por un letrero azul de neón en el horizonte.

Me ha tocado desfilar frente a ellos. Mi cara transita del pánico a la santidad más elevada, mientras el corazón me aplasta la lengua contra los dientes.

Una vez escapé de los de tránsito, tras comprobar que no tenían modo de seguirme porque estaban sin motos. Otra vez casi lloro ante una mina con botas. Es fobia lo que me producen.

En otro envío me explayaré con las razones electorales y comerciales de tanta yuta en las calles. Hoy sólo quiero llamar a la unión:

unámonos para que se acabe el estado de sitio! fuera polis de las esquinas y fuera yankis de irak!

Liberación o muerte!

Claro, a no ser que encuentre la cédula verde, que creo que fué a parar debajo de un mueble del mismo color. Pero me da fiaca buscarla.

Achtun!

miércoles, 12 de septiembre de 2007

El empleo del sueño



Hace tiempo que quería hablar de él. Aunque ni bien me puse a hacerlo, me di cuenta de que no era del sueño de lo que quería hablar, sino de la lucha contra él.
Muchos se desvelan por conciliarlo, convencerlo, por ser capturados. Lo imaginan sobre sus camas, sobrevolándolos indiferente, salteándolos adrede, morbosamente.
Yo sí tengo sueño, pasa que no lo quiero. Bastaría con detenerme y respirar profundo para quedar knock out sobre la cama. Conciente de eso, empiezo mis maniobras para espantarlo. No se bien porqué, acaso me encuentre interesante, despojado de mis uniformes del día, conduciendo por el camino sin baches de mi propio mundo interno.
Control en mano, navego por la tele como un ballenero con arpón, a la pesca de algo que me plazca: que un documental sobre represas, que una escena erótica y naranja en el Film Zone, Los Simpsons, la entrevista a Cortázar.
Pero llega el punto en que la historia me da igual, lo erótico no me calienta y ni Alf me hace sonreír.

Llega la Fase Dos. A esas horas la cena quedó muy atrás. A la medianoche mi panza, despojado de sueño, clama ruidosamente por algo. Serán una sobras entre panes, una fruta (raramente), leche con cereales. La cosa es que esa caminata descalzo me despeja nuevamente, mucho tiene que ver el frío en las patas.
Pasado ese recurso, quitadas las migas de mi pecho, empieza a asomarse la verdadera causa de la guerra. No es ésta vigilia en sí, la razón de mi rescate. No es hallarme interesante. No es la tele, ni esa conciencia libidinosa de estar en la cama lo que me fuerza a retrasar el sueño. Es el siguiente despertar. Una vez dormido la noche será devorada en un instante, perderé el control que retengo en el silencio de la casa, en un desmayo estaré de nuevo de pie, bañado, vestido, desayunado, de nuevo enfrentado al león, el mismo que mato día tras día. Ese conchudo que me devora cada minuto.

A las doce nace mi sospecha, cuando el calendario anuncia que es mañana, y una hojita más se desprendió del almanaque.
Por eso se me hace la una, una y media y me sigo dando plazos de cinco minutos para permanecer en la cobardía de éste lado del sueño.
Después simplemente muero. Apago en un acto la televisión y mi cabeza, caigo. Y a eso de las tres de la tarde mato por una siesta.

martes, 11 de septiembre de 2007

Postales Hospitalarias I

En mi nuevo empleo como Secretario Administrativo Contable de un gremio hospitalario, me topo cotidianamente con algunas cosillas interesantes que, cuando las capture, serán traspasadas a esta pecera virtual. Aclaro antes de la primera, que algunos nombres y circunstancias serán alterados para resguardar la intimidad de los aludidos. Y para que no me saquen de un boleo en el culo.

La central

Jefa mía: - ...y para esta nueva oficina, necesitaría, de ser posible, que nos instalen una línea con salida directa.
Jefe de mantenimiento: - hay que ver si se puede hacer un desvío de otro lado, porque líneas nuevas no ponemos más.
Jefa de mí: - ah...¿y por qué?
Jefe de mantenimiento: - Porque no tenemos acceso a la central.
Allí imaginé que un muro de concreto habíase construído, que un operario habíase muerto llevándose el secreto de la ubicación de la llave a la tumba, que un sismo había vencido las bisagras y trabado la cerradura. No.
Jefe de mantenimiento: - Sabe qué pasa? Pusieron un banco, nosotros dijimos que no lo pusieran porque no podemos acceder.

Rato después dí en la planta baja con la central telefónica. No era como me imaginaba una compuerta o un embuche en la pared, se trata de una oficina ubicada enfrente del kiosko. Efectivamente, delante de la puerta hay un banco, y una señora y dos niños estaban sentados sobre él.

domingo, 9 de septiembre de 2007

Odio lo verde

Corté el pasto. Parece poca cosa, pero tengo mucho pasto: dos rectángulos de la reja para allá, dos rectángulos de la reja para acá y una cancha de fútbol al fondo. Y con distintos largos. En esa extensa geografía alquilada, los distintos enfoques del sol y variables desconocidas, determinan que haya matorrales por un lado y delicado trébol por el otro. Contra todo acometí hoy con la máquina que hace infinitos meses me prestó el vecino.
No me rompe tanto las pelotas el hecho de pasarme tres horas levantando en peso la cortadora para rebajar el monte, como combinarlo con una sucesión insoportable de subtareas: destornillar el alargue, determinar dónde está el corto, meterle cinta al alargue, enchufar de nuevo, desenchufar porque no es el alargue sino el cable de la máquina, destornillar, encintar, enchufar, eso 40 veces. Además, despejar el terreno de soretes de perro, pelotas desinfladas, maderitas, piedras y todo cuanto cruzado en mi camino se transforma en proyectil expulsado por las cuchillas. También, desenganchar el cable de los pastos, de la reja, de una puerta, etc.
Lo malo es que en esta època del año, esto mismo empieza a pasar primero cada diez días y mas tarde todas las semanas. Y si uno no lo corta, si uno trata de zafar por la lluvia más leve o un dolor de espaldas, para la próxima deberá lidiar con la selva amazónica en su casa. Las veces que eludí el penoso trabajo, lo he pagado terriblemente. He llegado a alimentar un jabalí, creyendo que era Polilla el que movía los pastos.
Pensar que me quejaba del departamento que no tenía ni balcón. Me cago en la naturaleza.

sábado, 8 de septiembre de 2007

viernes, 7 de septiembre de 2007

Materia pendiente

Se hace uno, se construye, se moldea. Más o menos conciente de su propia dimensión, uno encara diariamente la tarea de amasar la masa que lo constituye. Por momentos, el proyecto es ambicioso, y después de aplicar unos puñados aquí y allá, puede empezar a faltar arcilla. O a quedar pequeña la cabeza, o el torso queda bien, pero las piernas ser sólo los alambres de la estructura.
Y muchas veces pasa que hay que reducir las pretensiones, achicar la obra, economizar material, reservarlo para tiempos mejores. Nuestra figura es un modelo a escala de lo que podríamos ser. Una maqueta. Un souvenir tan pequeño que puede repetirse aquí y allá sin que se conozca jamás un todo, el todo olvidado en la arquitectura de lo cotidiano. Piérdense los planos, cámbiase de objetivos, ríndense los sueños a las posibilidades.
Pero llegan días en que recordamos la figura que queríamos armar en el principio. Y nos lanzamos con pasión a la tarea, descubriendo que la materia que nos compone es un recurso renovable.

jueves, 6 de septiembre de 2007

De un amigo que anda con gatos....

Sin pedirle permiso, me permito publicar una crónica-correo de un gran amigo (columnista de música de El Puente) ahora conchabado en España. De Gastón Domínguez...




VIDA DE GATOS


Es la primera vez en mi vida que veo algo así. Camino decenas de kilómetros, viajo en el transporte público, voy en auto. Y no lo veo. No hay. Es la primera vez, insisto, que veo algo así. Los contenedores de basura son eso: contenedores. Además son recicladores. Los verdes, con una boca circular aceptan "vidrios sí, gracias"; los amarillos solo para botellas; los azules papeles y cartones, "tu papel es importante". Y así para las bolsas de "consorcio", para latas, etc. En los "cubos", con tapa y ruedas, siempre rondan los gatos. Como en los dibujitos animados, en busca de algún esqueleto de pescado que tenga algo de carne y, claro, que todavía conserven su cabeza. Y ahí los vemos hurgando la basura. Pero son gatos. "Está bien, hace vida de gato" me contestó un compañero cuando le dije que a la suya la había visto, junto a los otros, encima de los contenedores. Las únicas personas que se acercan a los cubos lo hacen con el propósito de arrojar basura. Sólo eso. Arrojan las bolsas, reparten lo reciclable y se marchan a sus casas. Insisto: nunca vi eso. No hay, no hay, gente revolviendo la basura, no hay chicos buscando comida entre las bolsas. Porque no hay hambre. En la calle no se ve gente hambrienta; acá no hay pobres. Y mis ojos no están acostumbrados a algo así. Desde que tengo uso de razón siempre me tocó ver hambre en las calles.
Trabajo en un hotel. Por día produce toneladas de basura, en especial el restaurant y los bares. Del total de la basura se puede decir que un cuarenta por ciento (¡!) es comida en buen estado. Los hoteles de la isla funcionan con el sistema denominado "Todo incluído". Se paga un importe por la habitación y con eso se puede comer y beber gratis durante todo el día y todas las veces que se quiera. En muchos casos los clientes comen sin hambre. O lo que es peor: se sirven los platos sin hambre. Por ejemplo, las sandías. Cuatro o cinco rodajas. Comen una, le dan un mordisco a otra y el resto queda en el plato. Ya nadie vuelve a tocarlas. Su destino final es el tacho de basura. Y así con las verduras, la carne, las pastas, las pizzas, baguettes enteras de pan a la basura; hasta con los helados.
A los empleados de bares nos dan de comer fuera de hora debido a nuestro horario nocturno. Seremos, depende el día, ocho como máximo. Nos mandan un carro con cuatro fuentones metálicos repletos de comida. Y siempre variada (aunque la calidad no siempre es buena porque, claro, somos empleados). Otro ejemplo: en una puede haber arroz con calamares o paella, en otra papas fritas, en otra pollo y en otra pescado. Y dos baguettes gigantes de pan. Las cantidades son descomunales. Calculo que serán para quince personas. Comemos parados, rápido porque nos queremos ir. Del total consumiremos alrededor del cinco o diez por ciento. Y el resto adivinen... sí, a la basura. El primer día de trabajo me llevé a mi casa pan negro, atún, y otras veces hasta pescado o papas. Mis compañeros (los españoles) se me reían. Mis compañeros (sudamericanos) me decían "llevá, llevá porque se va a la basura; yo también a veces me llevo algo". Pero no lo hacemos por necesidad sino por la bronca que da ver tantos kilos de comida tirados al tacho. Mis compañeros (españoles) son más chicos que yo, y les puedo asegurar, nunca vieron a un niño revolviendo las bolsas (excepto algún documental por la tele desde la inmensa comodidad de un sillón frente a una pantalla plana).
Los gatos de esta isla comen mejor que cualquier niño de África o América.
Suena horrible, pero es la realidad.

En esta isla muchos hacen vida de gatos. Viven de noche, trabajan de día y duermen poco. En un par de salidas un sueldo puede volverse polvo blanco. Sexo, drogas y reaggeton cada noche de cada día. Se sale "de fiesta". Así se dice a las jodas interminables. Antes de cada salida es obligatorio pasar por el cajero y retirar de a veinte euros (sólo múltiplos de diez, pero diez no; veinte, treinta tampoco, cuarenta, cincuenta...).
Por las noches, el que no tiene auto viaja en taxi. Y de día en autobus. Casi nadie camina más de doscientos metros. Alrededor del ochenta por ciento de esta población tiene sobrepeso. En el supermercado, la carne, las frutas, las verduras y el pescado son carísimos y de mala calidad. Además, la mayoría de los productos vienen congelados. En cambio, las gondolas (sí, en plural) de golosinas, dulces, postres, y demás, rebasan de productos y marcas muy variadas que, con solo mirarlos, dan ganas de comerlos. Entran por los ojos pero también por el bolsillo ya que son baratísimos.
En esta isla hay una gran bola de dinero circulando que se gasta en electrónica (cada dos o tres meses se cambia el celular), en salidas (lo dicho), en ropa, alcohol, tabaco, drogas. Y en la hipoteca. Si sos un empleado con contrato fijo podés acceder a un crédito hipotecario y pagar tu casa en treinta o cuarenta años. Pero para los jóvenes es muy difícil. Hace un par de años comenzó una especulación inmobiliaria que consistía en contraer una hipoteca, luego vender la casa bastante más cara, traspasar la deuda y así hacerse de una diferencia interesante. Pero hoy es practicamente imposible vender una propiedad. Los precios están por las nubes. El Euribor (la tasa que fija el porcentaje de interés de las hipotecas) no para de subir. Hoy se pagan casi noventa euros más que el mismo día del año pasado. Sólo la hipoteca se lleva más de la mitad del sueldo de un empleado. Los alimentos básicos también están atrapados por la inflación. Este verano llega a su fin con el pan, los huevos y los derivados de los lácteos bastante más caros que hace un par de meses. Muchas familias (especialmente jóvenes con hijos pequeños) llegan ajustados a fin de mes. En la península es aún más complicado porque los sueldos son más bajos que en esta isla. Pero no pasan hambre, eso está claro. Sólo se privan de algunos lujos. Los españoles que vienen a veranear a estas tierras lo hacen porque los hoteles ofrecen el ya mencionado "todo incluído". Pero esto trae algunas consecuencias negativas ya que salen del hotel solo para ir a la playa (pero no siempre porque los hoteles tienen piscinas enormes con bares y todo). Si tienen hambre no van a un chiringuito de la playa, mucho menos a un restaurant. Lo que hacen es retornar al hotel y llenarse los platos. Es gratis. Y lo que sobra, ya sabemos. La propina brilla por su ausencia. Los empleados de los hoteles y los restaurantes están enojados. Antes se ganaba mucho dinero con "el bote", se podía vivir con eso y guardar el sueldo casi entero. Hoy no. La economía del país crece. Pero la gente está algo descontenta. O comienza a estarlo. Siguen calculando en pesetas; odian al euro.
Los únicos que parecen estar contentos son los gatos. Por las noches comen como reyes, no pasan frío... y hasta tienen postre.

martes, 4 de septiembre de 2007

Borrados

Estoy en un cyber haciendo tiempo y entré al blog para ver si había algún comentario que, en mi egolatría voraz, no haya leído.
Un parroquiano se acerca a una mesa donde hay dos señores siguiendo la quinela por Crónica TV.
- No me presta el Clarín un minuto?
- Si, lleve nomás - dice uno de la mesa con la vista en Scioli inaugurando la ampliación de algo.
- Es un minuto nomás- agrega el solicitante - es para ver la parte de "los borrados", quiero ver si hay alguno conocido.

Impresionante las figuras literarias que vuelan en los lugares mas insospechados.

Borrados.

domingo, 2 de septiembre de 2007

Soy un héroe, aunque no se note.










A ver si la sociedad protectora de animales hace algo alguna vez y se ocupa de otorgar los merecidos reconocimientos a los héroes anónimos que, como yo, no salvaremos a toda la fauna porque está fuera de nuestro alcance, pero procedemos al rescate de individuos con nombre y apellido. Como Polilla, Polilla Köstinger.
En cualquier documental sobre los animales, se puede aprender que en sus grupos casi siempre hay un macho dominante, el macho Alpha. Obviamente quedan exceptuados los cóndores, los tigres de bengala, los hipocampos y otra gran cantidad de bestias que son muy solitarios o hermafroditas. También están afuera las abejas que tienen un matriarcado.
La cosa es que Polilla es un macho Omega, la letra del final del alfabeto griego. Tan abajo está, que noto que los perros mas pusilánimes de la cuadra lo usan para practicar. Incluso lo han venido a meter en casa algunas veces que ha querido salir, posta.
Hoy, que comprobé que me quedé sin pan rallado a la hora de hacer las milangas, Polilla osó (ojalá fuese un oso) querer seguirme unas cuadras. Nada, hicimos 40 metros y salió un perro enorme y negro de adentro de una casa y sin mediar un gruñido lo agarró a Poli del cuello como para matarlo. Mi pobre Poli parecía la mantita para dormir del otro.
Ahí comprobé que ciertas reacciones de los perros son pura pose. Que si amagás tirar una piedra, les gritás, los espantás, etc, ellos arrugan son puras teorías que se caen cuando a uno de ellos no se le canta hacerse el bueno. A lo William Boo probé de todo:
Grité "Break"
Insulté al animal
Le patié la cabeza
Busqué alguna piedra contundente (me quedaba la duda -ante la eventualidad de no hallar ninguna- de si no era mejor defenderlo de alguna forma mas expeditiva y cierta)
Paró un buen samaritano que, observando la escena, venía tocando bocina. Pero no tenía ni un fierro ni un trabavolante, solo la bocina.
Ya cuando salieron dos vecinas a tratar de ayudar a Poli, me dí cuenta de que no estaba siendo audaz. Así que empecé a pegarle todas las patadas que pude. Y al mejor estilo Tarzán, me trencé en un combate cuerpo a cuerpo con el perro negro, que ya parecía que se lo estaba enguyendo cual boa constrictor. Hasta llegué a hacerle una fuerza centrífuga asiéndolo de la cola.
Bueno, cuestión que, una vez liberado, Polilla demostró ser al menos mas veloz y pudo guarecerse en casa porque el negro iba por mas.
Me duelen las pierna terriblemente, heridas de guerra en la lucha contra los depredadores.
Pero claro, minga de medalla al mérito por actos heroicos más allá del cumplimiento del deber.

La cara agradecida de Polilla es mas qué suficiente.

viernes, 31 de agosto de 2007

Proclama






Es como aquella frase: "lo viejo que no acaba de morir y lo nuevo que no acaba de nacer". Este invierno parece la Nona que interpretaba Gasalla en "Esperando la Carroza", está instalado y nos sigue dando esta neblina, estas heladas matinales, este alza en el precio de la papa (no hay puré Chef y parece que vamos a tener que importar tubérculos), estos resfríos tardíos, estas ganas de seguir en la cama,
esta montaña de ropa cuando afloja al mediodía, esta cara de viento en contra, estos dedos de mármol.


Por eso este llamamiento anticipado a elecciones.


Queremos que asuma ya la primavera, ahora mismo y con plenos poderes.


Que decrete el fin del estado de hastío,


la liberación de los cuerpos presos,


la repatriación de las flores.


Queremos una justa y equitativa distribución del polen,


que cada quien tenga su beso,


abolición de la angustia


y patrullajes continuos de chicas en minifalda.


Queremos canciones y bailes,


y la ocupación permanente de la plaza Mitre.



Primavera ya!


jueves, 30 de agosto de 2007

Prohibanló de una puta vez

Resulta que en la Gran Bretaña están obligando a las tabacaleras a poner fotos espeluznantes relacionadas con el fumar en cada paquete de puchos (puede leerse dando click a la frase subrayada).
La medida viene a sumarse a otras igual de temerarias adoptadas en el territorio pirata.
Otros catarrientos coincidirán conmigo en que nos están empujando al mar. Después de haber sido capturados con promesas publicitarias de todo tipo (minas, éxito, nivel, equilibrio), ahora la sociedad se revela contra este pedacito de mercado y ni somos liberados de sus garras, ni conseguimos absolución de nuestros coterráqueos. Somos bichos horribles y humeantes, y debemos esconder nuestra hediondez de las narices y ojos de la gente sana que corre por la costa.
Yo estoy harto de fumar. Los Philip me afanan como docientos pesos mensuales y no hay placer que alcance a compensar el sentimiento de culpa que me genera quemarlos cerca de mis hijas.
Pero es evidente que, como los que se dan con Paco, los que se pinchan heroína o se clavan 3lts. de tinto diariamente, estamos Algo fermitos. Por lo tanto, ¿por qué no expulsan por la misma borda a todos nuestros camaradas adictos, eh? Cualquier pendejo cocainómano parece mas gente que uno que prende un pucho. Un señor puede estar escabiando como loco en el mismo boliche que uno que prende un pucho, pero al que van a mirar feo es a uno, aunque el otro se suba a su auto en 4 patas y arranque a 180....

Me tienen podrido, los puchos, los ingleses y todos.
Prohibalón de una vez y listo.
psss cof

martes, 28 de agosto de 2007

LAS NOTICIAS PERDIDAS SON LAS RELEVANTES


UN FAMOSO CONCERTISTA, IGNORADO EN EL SUBTE


El reconocido violinísta Joshua Bell, tocó con un Stradivarius valuado en 3 millones de dólares, en un subterráneo de Washington, durante 43 minutos, y sólo unas 20 personas se detuvieron a escucharlo. Tres días antes, Bell había llenado el Boston Symphony Hall a 100 euros una butaca.


En lo que fue un curioso experimento sociológico, el diario estadounidense The Washington Post organizó una prueba para comprobar si la belleza de una melodía magistralmente interpretada podía frenar, al menos por unos minutos, el ritmo desesperado de una gran ciudad.


El concertista de violín Joshua Beil, de fama mundial y ex niño prodigio, se posó con su Stradivarius de 1713 -valuado en tres millones de dólares- en la estación de subte L”Enfant Plaza, en pleno corazón de Washington, un viernes a las 7.15 de la mañana (durante lo peor de la hora pico). Vestido con ropa informal, quien es considerado uno de los mejores intérpretes del mundo, ofreció seis piezas, entre ellas Chacona de la Partita número 2 en do menor, de Johann Sebastian Bach, durante 43 minutos. Pero no logró captar la atención de los ciudadanos, que creyeron que se trataba de un músico callejero más, según publicó The Washington Post.


De esa manera, se refutó la hipótesis de Leonard Slatkin, director de la Orquesta Sinfónica Nacional de EE.UU., que esperaba que Beli obtuviera una importante repercusión. Pero tras 43 minutos, habían pasado por el lugar 1.070 personas pero sólo 27 le dieron dinero y 7 se quedaron a escuchar. En total ganó u$s 32 y nadie lo reconoció.


“Era una sensación extraña, la gente me estaba... ignorando”, declaró Beli tras realizar la experiencia. Y agregó que se sintió extrañamente agradecido” cuando alguna persona tiraba una moneda a la funda de su violín. También expresó que el peor momento fue cuando terminaba una pieza y nadie aplaudía. Sólo una persona se detuvo seis minutos a escucharlo.


La experiencia era parte de una investigación realizada por el diario norteamericano: comprobar si la gente está en condiciones de reconocer la belleza. Tres días antes, BelI había llenado el Boston Symphony Hall a 100 euros la butaca. El director de la Orquesta Sinfónica Nacional de Estados Unidos estimó que el músico recaudaría unos u$s 150 y que de 1000 personas, un promedio de 35 se detendrían a escucharlo, pero sus predicciones no se cumplieron.

*Nota publicada en el portal “www.2Ominutos.es”

Una casa en el mar

Llevaba el equipo básico de viejo, posiblemente del tipo "viejo con camioneta con el capot ligeramente doblado hacia arriba". Una gorra descolorida, pulover no muy abrigado metido dentro de un pantalón jogging hasta las costillas, seguramente gris y estirado en un 50%. Esa indumentaria apta para días frescos y también para los tórridos, que es cuando expelen ese inconfudible olor geronte.
La farmaceutica le dió un remedio y consultaba la computadora para marcar las aspirinas 0.50.
- Así que anduvo por España...fue a pasear?
- No -respondió el viejo, e inspiró la explicación - fui a ver a mi hija, se quiere volver. DICE QUE NO ES FELIZ. Fui a decirle que no haga esa burrada.
Y yendo hacia la caja agregó:
- Los fines de semana se van a una casa en el mar. Acá ni en pedo lo podrían hacer.

Una versión de la paternidad.
Qué será la felicidad?

domingo, 26 de agosto de 2007


Hay veces y veces.

Hay veces que pareciera que la puerta del tren de la vida nos mordió la campera y nos arrastra de estación en estación. Hay otras veces en que sentimos que sujetamos a la vida por las crines, y la sometemos a nuestro antojo. Y veces en que, como Tom Hanks en la película Náufrago, no te queda otra que soltar los remos, verlos alejarse flotando, y entregarse a los designios del mar.

sábado, 25 de agosto de 2007

Alguna vez...

Por fin! Tuve problemas con la banda ancha mas un 16% de problemas relacionados a manos familiares inexpertas tratando de reconectarla. No es que yo sea un gran capo en cuestiones técnicas, pero hay peores y tocan.

Quería preguntarte si alguna vez notaste que la mayoría de las frases en tu cabeza empiezan así: "debería", "urgente tengo que...", "el lunes sin falta" y cosas así que se acumulan hasta el infinito, ayudada la demora por el componente monetario que conllevan. Y no solo escuchás esas voces por dentro sino que hay una voz exterior que te agrega ítems o refuerza los pendientes?

ahhhh, al menos no soy el único

martes, 21 de agosto de 2007

Jugos




En alguna década, la posesión de ciertos electrodomésticos nos parecía un mandato, rendir culto a la tecnología haciéndonos de sus últimos avances para el hogar.
De colores naranja o blanco, los aparatos ganaron nuestra casa y mas que nada la cocina.
Entre todos ellos, recuerdo la juguera, capaz de procesar mil y un alimentos para extraer de sus entrañas los zumos esenciales. Demostraciones en pantalla, hacían de éste un adminículo indispensable para la vida sana. Que un jugo de zanahorias por la mañana, que otro de remolacha por las tardes, todo contribuiría a nuestro bienestar y gozo.
Como hace ya mucho que estas cosas yacen en el fondo de las alacenas de nuestras madres, creí conveniente resignificar a la juguera con algunos experimentos.

Fue así como:

De una montaña de banqueros, unas gotas de humanidad
De la mirada de un viejo obtuve jugo de sabiduría
De un grupo de santas, un litro de putas.
Del rostro de una maestra salió mucha piedad, que en el medio de la experiencia fueron a dar a la cara de un asesino, que quedó desempleado en el acto.
De un yiro obtuve vasos de dignidad, recolectada ésta durante un desayuno con su hija.
La botella de coraje salió de un repositor en un supermercado, un joven pelado que apretaba los dientes y derramaba el contenido.
Curiosamente de aquél nene salió este chorro de crueldad.
Y de aquel chorro esta pizca de infancia.
De unos chinos una jarra de paciencia.
De una abuela una copa de resignación.
Poniendo una valija de recuerdos en la juguera, obtuve un galón de olvidos.
Y poniendo un guardapolvo con manchas de óleos, apareció mi papá y tomamos mates.
Y con un grano de soja me empapé con verdades.
Y exprimiendo verduras me convertí en guaraní.
En un momento puse a mis mujeres y la casa toda se inundó de luz.

Ah!

Encontré la manera de combinar lo que se puede comprar y no es tan sano, con lo que no se puede comprar: FIDEOS AL MORRÓN.

NOTICIAS QUE NO SON CUENTO


BOLETÍN INFORMATIVO



NIÑA Y SU ABUELA SALVAN LA VIDA DE MILAGRO TRAS SER DEVORADAS POR UN LOBO

El hecho ocurrió esta mañana en una cabaña del bosque, cuando un cazador que pasaba casualmente escuchó los apagados gritos de las víctimas, que provenían de las entrañas de la fiera.

La menor, identificada como Caperucita Roja, había concurrido a casa de su abuela octogenaria para llevarle comida, dado que la anciana sufre un reumatismo agudo, cuando fue sorprendida por el lobo, que previamente había consumido a su pariente.

Peritos forenses determinaron que la bestia no había masticado sus bocados humanos, por lo que la niña y su abuela resultaron indemnes.


EL MINISTERIO DE TRABAJO ALLANÓ MINA DE DIAMANTES

La cartera laboral procedió hoy a inspeccionar el yacimiento de piedras preciosas en que trabajaban los siete enanitos, en condiciones infrahumanas.

Según el ministro Carlos Tomada, el operativo responde a un plan nacional destinado a erradicar el trabajo negro y el trabajo enano.

"Es una decisión política de la gestión Kirchner culminar el año reduciendo el empleo informal, atendiendo al menos los casos de público conocimiento"- expresó Tomada en rueda de prensa improvisada al pie de la mina.


SE ESTROLÓ CENICIENTA HUYENDO DE PAPARAZZIS. ESTA HERIDA


Ocurrió anoche, cuando la princesa se trasladaba a toda velocidad por una autopista aledaña al palacio.

Un grupo de reporteros gráficos perseguía en motos a la ex mucama y al hombre que conducía la camioneta, cuando el vehículo colisionó contra un puesto de informes a la altura de Bernal y volcó mal.

Según el parte médico de palacio, Cenicienta sólo habría recibido un golpe en la nuca con el volante y su acompañante -quién fue retirado semi desnudo por los bomberos- tendría una fractura de columna.

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lunes, 20 de agosto de 2007

Verduras

Como me piden a los gritos que no haga mas chistes, y como acabo de llegar del supermercado, quiero hacer un esbozo de comentario acerca de mi poder adquisitivo: no tengo.
Aunque sea un tema trillado como el trigo, creo que no está de más referirse a los insólitos precios con que nos fustigan diariamente.
En mi caso, pensando en un revuelto verde y en unos bifecitos a la criolla, llevé hasta la caja un kilo de zapallitos y un miserable morrón colorado. Debí tomar coraje primero con la consigna de que algo hay que comer e intentando resignarme al costo de la vida. Pero ya en la caja, la astronómica suma de quince pesos por esas dos boludeces, me llevó a devolver ambas bolsitas etiquetadas a los cofres de la verdulería.
Definitivamente así no se puede loco. Encima estos precios coinciden con una aparente conciencia ciudadana sobre el cuidado del cuerpo y la dieta balanceada. Balanceadas mis pelotas! O morís por comer todos los días fideos, o morís de culpa por no mezclar con buenos alimentos.
Y el gobierno qué hace? Campaña. Pasea la vieja Barbie con su cara de capitalismo serio por cuanto púlpito le armen. Y así seguirán hasta octubre, escondiendo funcionarios, valijas y ladrillos de dinero.
En fin, a esto poco se ha reducido mi pasión por el periodismo. Balanceo el váyanse a cagar todos con sus Tinellis y su peronismo progre, y estos topetazos con la realidad que me indignan.
Voy a terminar desquiciado, comprando un cajón de zapallitos arrugados como bolas de marciano, para sacudírselos a los políticos que no me gustan, o sea todos.

asco