Buscar este blog

jueves, 28 de febrero de 2008

Vuelvo al bondi


Leer en el colectivo es una forma de subversión de la realidad. Un cuento de Cortázar (en Historias de Cronopios...) habla de un tipo que trabajaba para la UNESCO y tenía cierta capacidad de abstracción. Un día veía sólo las cabelleras de la gente, otro los botones, al siguiente sus aparatos digestivos. Todo eso hasta que lo rajaron.
Leer en el colectivo es un raro ejercicio de la misantropía. Superada la náusea que genera el esfuerzo por seguir las líneas con los ojos, un mundo distinto se abre ante uno. El mundo de las ideas, o las desventuras del Elfo Patata o un cuento de Andrés Rivera. Se desvanecen allí los hedores y los gestos, las frenadas y la mugre, toda la humanidad enlatada hacia algún lado, los minutos de espera, las miradas recelantes por la posesión de asientos.
Reservo al final de los capítulos recobrar mi sentido de la orientación, echar una mirada a las alturas de las calles. Mirar a la gente que pide boletos de sobra, contemplar una forma agradable, dejarme ganar por los debes y haberes que asaltan a todos. Escribir alguna línea que justifique visitar este blog de tanto en tanto.

jueves, 21 de febrero de 2008

La Violencia de la calma

Quiero agradecer a la Sra. del auto que chocó el mío haciéndolo dar un trompo allá por noviembre debido a que el solcito le entrecerraba los ojillos.
Porque paradójicamente, siempre algo bueno sale de lo malo.
En lo malo de tener que volver a viajar en bondi, redescubrí mi hábito por la lectura.
Y en esos viajes largos y calurosos, los libros se van en un periquete.
El que ahora me acompaña es uno al que siempre le dí vueltas pero nunca me le adentré.
Se llama "El Horror económico"y es de Vivian Forrester. No voy a hacerle una sinópsis porque tiene más de diez años, pero tiene un planteo interesante: el trabajo humano está por extinguirse.
Pero quería llegar a un párrafo en particular de la página 54. Lo leo y releo maravillado: expresa en pocas palabras dónde me pica profundamente el kirchnerato:

En definitiva, ha comenzado la era del liberalismo, que ha sabido imponer su filosofía sin formularla, sin siquiera elaborarla como doctrina, a tal punto estaba materializada, activa sin haber sido descubierta. Su dominio impone un sistema imperioso, en una palabra totalitario, pero por el momento incluido en la democracia y por lo tanto atemperado, limitado, acallado, disimulado, sin ostentaciones ni proclamas. En verdad, vivimos la violencia de la calma. “ (Viviane Forrester - El Horror Económico)

martes, 19 de febrero de 2008

Orden de Pago (por mí)

Názcanme con algunas carpetas
Estaría bueno
Contar con algunos archivos,
para no andar googleando
una vez y cada vez,
todas las preguntas

Y que cuando nazca
Se declare la libertad de vientres
Como en el trece del 19
O como los 60 del 20

Que me amen sin egoísmos
Y me dejen el egoísmo a mí
Para andar privatizando
Colectivizado
Que me hijen dulcemente
Toda la vida
Que me hijen con paciencia
Que me hijen y me entiendan
Un poco antes de que se madren

Muy pero muy anciano
Vélenme sentado
Disfrazado de payaso
Y Que el epitafio diga:
“Te espero”
Mitad para dar paciencia
Mitad para dar miedo

Pero antes
Que me lleguen tus mimos en ala delta,
Cada vez que caiga al barranco
Y que tu mirada se quede encendida
Cuando duerma las noches

Próximamente aquí...

No se pierdan el dibujo que haré en estos días para ilustrar un sueño de esos extraños que felizmente me toca soñar: un psicoanalista con cabeza de pan francés. Sensacional éxito.
Mientras tanto, si alguien quiere leer un cuento extraordinario, me topé con El Elfo Patata de Valdimir Nabokov, simplemente genial.

lunes, 11 de febrero de 2008

Sepan disculpar

Verdadera y ostensiblemente he bajado mi nivel de producción bloguera. Creo que puede deberse a:
1. Falta de ideas o pérdida completa de imaginación.
2. Embole parcial o total.
3. Síndrome del Juguete Navideño.
4. Pudor repentino.
Alguna de estas cosas o todas combinadas. O ninguna. Como sea, espero que alguien se entere cuando se me despierte la neurona.
Chas Gracias
Jorge

sábado, 2 de febrero de 2008

Un aporte al INDEC

En el eterno debate acerca de las mediciones de pobreza que realiza el INDEC, hay un indicador que -hasta hoy- no ha sido tomado en cuenta.
Se trata del IdET ó Índice del Estado de los Tohallones. Consiste en una simple inspección profunda del armario del baño de cada familia y del nivel de deterioro o mantenimiento que poseen los elementos de secado. De acuerdo a un complejo cálculo, los hogares serán clasificados de A a E, con tres subcategorías en la clase media (c1, c2, y c3). Una vez categorizado cada segmento, las descripciones son las siguientes:
A (Clase alta, aristócrata): Juegos varios de tohallas, tohallas de mano y tohallones, ordenados por colores, alta calidad y escudo familiar bordado.
B (Clase alta): Ídem anterior, aunque puede reemplazarse el escudo (en el caso de carecer de abolengo por tratarse de nuevos ricos postmenemistas) por el apellido familiar o el apodo de su patter familia (Cacho) .
C1 (clase media alta): Amplia gama de colores en los juegos de tohallas, todas planchadas y apiladas prolijamente por el servicio doméstico en los armarios de cada baño. Esponjosos y acogedores tohallones.
C2: (clase media media): Aquí desparecen las tohallas de mano, dejando el secado en tohallas y tohallones. Algunos de estos últimos son robados de hoteles visitados en la época del 1 al 1. La cantidad en este sector es inferior, aunque se mantiene un stock suficiente en los placares para que dos o tres integrantes de la familia se bañen sin problemas uno detrás del otro. Hay algunos juegos del mismo color, pero tienden a disgregarse en el proceso de lavado.
C3: (clase media baja) La calidad baja drásticamente. Si bien algunos tohallones son esponjosos (aunque ya bastante descoloridos) los reemplazos han sido hacia precios más bajos: telas finitas que se empapan a una sola pasada y que demandan 11 o 12 duchas de servicio antes de empezar a secar (en las primeras tienden a "correr el agua de lugar"). APARECEN AGUJEROS POR EL USO. Disimuladamente, los instrumentos de secado han ido mostrando heridas y desgaste. A menudo, los C3 deben ir en pelotas hasta el tender para ver si hay un tohallón seco.
D (clase baja): Hay una maraña amorfa de tohallas y tohallones. De hecho, varias tohallas han devenido tales luego de la capitulación de algunos tohallones. De igual modo, algunas tohallas devienen repasadores y algunos repasadores devienen trapos, en una caída sin descanso. Los siempre escasos tohallones en funcionamiento, se parecen a ponchos con enormes boquetes en el medio. Después de cada baño un crujido de hilos moribundos preanuncia la muerte de un tohallón y el nacimiento de dos tohallas. UN TOHALLÓN PUEDE SOPORTAR DOS CUERPOS antes de ser sometido a la tortura del lavarropas. A menudo, saliendo de la ducha, debe recurrirse a un tohallón ya en actividad desde hace un par de días.
E (indigentes): Mucha gente de este grupo no se baña. Los que lo hacen, curiosamente, poseen uno o dos tohallones de tela bastante resistente. También existe la opción del secado a la intemperie con los brazos en jarra o con papeles y cartones.
Un servicio al Indec después de bañarme, en vez de irme por la tangente me fuí por la secante.
De nada

CARTA DE UNA MADRE GALLEGA

Querido hijo: Te escribo lentamente porque sé que no sabes leer deprisa.
Si recibes esta carta es porque te llegó, si no avísame y te la mando de nuevo.
No vas a reconocer la casa cuando vengas, porque nos mudamos.
La nueva casa tiene una lavadora que no funciona bien: la semana pasada puse cuatro camisas, tiré de la cadena y todavía no las he vuelto a ver.
A tu tía Carmen le pasa al revés que a mí: ella cuando toma café no puede dormir; en cambio yo, cuando duermo no puedo tomar café.
Finalmente enterramos a tu abuelo. Encontramos el cadáver ahora con todo esto de la mudanza.
Estaba en el armario, desde ese día que ganó jugando al escondite.
Hoy tu hermana Julita tuvo un hijo, pero como todavía no sé si es nena o nene, no sé si llamarte tía o tío.
Tu hermano José cerró el coche con seguro y dejó las llaves dentro. Tuvo que volver a casa para buscar el duplicado y poder así sacarnos a todos.
El clima no es tan malo; la semana pasada sólo llovió dos veces; la primera vez por tres días y la segunda por cuatro días.
La chaqueta que querías, tu tío Pepe dijo que si la mandábamos con los botones puestos, pesaría demasiado y el envío seria muy costoso, así que le quitamos los botones y los pusimos en el bolsillo.
Todos te extrañamos mucho, pero mucho más desde que te fuiste.
Tienes que escribirnos contándonos cómo te va con tu nueva novia extranjera; no sabes cómo nos pusimos de contentos cuando nos enteramos que estabas en cama con Hepatitis, ¿es acaso griega? Pues no nos lo aclaraste aún.
Esta carta te la mando con Juanelo, que va mañana por ahí. A propósito, ¿puedes buscarlo al aeropuerto?
Bueno, hijo, no escribo el remitente porque no sé la dirección nueva. La última familia gallega que vivió en esta casa se llevó losnúmeros para no tener que cambiar la dirección.

Tu madre que te ama, YO
(Jesusa Loureiro de Mougueriños)
PD: Te iba a mandar cien Euros, pero ya cerré el sobre.