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domingo, 15 de febrero de 2009

Boletos

Ignoro por completo como se compone el Concejo Deliberante. Sé que Vanesa hace lo mismo. En épocas pretéritas en que hacíamos El Puente, era todo un desafío conocer el nombre de uno y cada uno de los curules, sus conexiones ideológicas, las bancadas a las que pertenecían por el voto o por sus borocoteadas, las comisiones de las que eran parte.
Como director de la carrera de Periodismo en Eter, no debería hacer confesiones de esta naturaleza, sobre todo por la desinformación de la que nos cuesta sacar a los alumnos. Pero me justificaré diciendo que, en todo caso, la incorporación de esos datos no lleva más que una mañana dibujando sobre una hoja el plano del cuerpo deliberativo. Mi reconocimiento apunta a poner énfasis en la unidireccionalidad de una de las partes en que se divide el poder local. Bah, el poder local. Bueno sí, el poder local verdadero utilizando el poder formal.
No teniendo la obligación de hablar por un micrófono todas las mañanas, emprendo la lectura de los diarios por donde me place. Tengo días más amarillistas (donde atiendo la paternidad de un pendejo británico), días más internacionalistas para ver de qué va la cosa por el mundo y días en que le entro a La Capital.
El otro día la foto mostraba a un grupo de concejales más o menos kirchneristas en el momento en que resolvían que, no hallando grandes reparos para aumentar el boleto, le dejaban la atribución a Pulti.
Y hoy, páfate, boleto a 1,60. Una mierda. Y lo peor es que es una mierda tan conocida. Sé que en La Capital están chorreando justificaciones para el aumento, así que no me pondré a cuestionar la medida, porque se ve que los empresarios no daban más.
Lo que me genera sí es una cierta melancolía de mí mismo, cuando creía que el concejal del MID, sólo su alma en medio de tanto buitre cipayo sería capaz de alzar su voz contra lo que todos callaban, aún a costa de enojar a la pandilla censuradora de Don Aldrey, que si no le caías en gracia te recortaba la foto (una vez la pasó a Medina).
Va aumento de boleto, abrí la boca abrí el culo. La política más que nunca se ha hecho pragmática. Son tantas las cosas que resolver en medio de las elecciones de este año, que ya nadie se molesta en impostar una voz airada.
Por otro lado leo una nota de Feimman, José Pablo. Hace toda una historia sobre unos criminales de la dictadura y termina anticipándose a los gorilas que lo toman (a él y a otros progresistas) por idiota útil de los K, embelesados todos ellos por el discurso reparador de las heridas dictatoriales. Sí, son eso amigos progresistas. Por más que sus lamentables opositores sean harto peores, no hacer media referencia al bochorno de Cristina calzándose el chambergo para mostrarse en Tartagal como si ahora sí (antes no) esa pobre gente necesitara ayuda, me dan muchísimas ganas de vomitar sobre ellos. Sobre Feimman, sobre Leon Gieco, sobre.... gente que fue referente en otras épocas. Referentes por haber caminado el país o sus ideas, por ponerse del lado de los pobres desde cualquier palo. Hoy todos pegoteados en un frente común contra el malito de Duhalde que si llega per se (o por las interpósitas personas de Macri, Carrió, ruralistas, Pando) nos trae un capitalismo malo pero malo en serio. No como éste en que te aumentan el boleto sin aumentarte los sueldos, te sacan el pan de la boca y los lápices de la cartuchera, pero se reúnen con Fidel.
Qué bien estábamos antes cuando estábamos mal.

viernes, 6 de febrero de 2009

Hice una nueva entrada!!!!!




Obviamente, este blog no es google como para que se haga menester andar pidiendo disculpas por la inactividad. Pero, dado que algunos amigos se dan una vuelta de vez en cuando, me siento como culposo por el tiempo que pierden buscando algún nuevo aporte. Tonterías mías. Pero de qué sino de tonterías propias se componen los blogs?

Me he dado cuenta que a mayor ocupación laboral, menos es el tiempo que me queda para disquisiciones, tribulaciones, lamentos y ocasos. Llego al punto en que busco en vano esos dilemas existenciales que de alguna manera me definían. Y nada, he pasado de Libertad a Mafalda, luego Miguelito, más tarde Felipe y ahora Manolito. Me asombra como en uno mismo pueden cohabitar tantos estilos vitales, dependiendo la circunstancia.

Ojo, no me quejo (eso es lo insólito!!!). Pero ando con un je ne sais quoi. Mi amigo Julián dice que el blog nació por la falta de goles, por la necesidad de meter uno en la faz virtual, mientras la vida real me llenaba la canasta. Ahora no es que me haya convertido en goleador, pero ando con más aguante, asegurando la pelota y evitando que se vengan.

Por eso escribo menos creo yo.

Y eso es todo, los/me extrañaba.

See you later. Y compren libros en Polo Norte, donde compra la gente pulenta. De paso, se ven las fotos de Julián colgando de las paredes.