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Mostrando entradas de diciembre, 2015

Brindo por tus lagrimones

Carezco de autoridad para decirlo, porque a mí, aunque quiera, no me sale. Pero ocurre que esta vez no tengo ni las ganas.
Te lo digo en un plano más bien simbólico; sabemos que lo vas a hacer cuando quieras y lo necesites, es parte del juego.

Date. esta noche, la última libertad para llorar.

 Danos, en adelante, la fuerza en tu mirada, el brillo de tu alma, ese que no podrán opacar ni los peores tiranos ni los tiempos más canallas.

 Hemos salido de momentos peores, mucho de los cuales ni nos han rozado. Es nuestra hora, la de ponernos a dar la batalla. Me vas a decir que es difícil, y te voy a responder que si fuera fácil no sería una batalla. Me vas a decir que no lo esperabas, y te voy a responder que es mejor, que la vida sería insoportable si a toda primavera la pasáramos pensando el invierno. Muchos viven así, lamentando que van a morir. Vos no, vos y yo y tantos más no, queremos entregar a la tierra un cuerpo que haya luchado, haber sido dignos merecedores de la vida. Somos, que…

Bagdad 2003 / Buenos Aires 2015

El cielo verde en la noche de Bagdad. No estuve ahí, de hecho nadie estuvo ahí, en esa noche televisada de 2003, cuando los iraquíes recibían su inmerecido por el atentado a las Torres Gemelas. Fue el inicio de una nueva era de la comunicación social. Una falsa culpabilidad para justificar una masacre invisible, que permita el dominio de territorios y mentes, la mentira como arma corporativa. La implosión del periodismo.
 En estos días la Argentina tiene el cielo pintado de verde. Hay una guerra por la imposición de una verdad, y la estamos perdiendo mientras gritamos que es mentira. No es que el enemigo tenga razón, sólo que teniendo todo los medios para mentir, la mentira se parece a la verdad.  Tanto nos desespera, que nos estrellamos las cabezas mientras corremos a informarnos por aquí y por allá, huérfanos de una buena prensa que ejerza su profesión honestamente para difundir noticias chequeadas, variadas y nutritivas. Juntamos por las redes pedacitos de saberes, solo para descu…

Las cosas por su nombre

De ahora en más, dejemos de mencionar al gobierno “de Mauricio Macri”, y pasemos a llamarlo como gobierno “de Héctor Magnetto y Mauricio”.
Será nuestra manzana de la discordia. Un minúsculo ataque semántico-semiológico para dividir y reinar; el antiguo  divide et impera, que conocieron, utilizaron y recomendaron desde Julio César a Napoleón y Maquiavelo.
 El asunto funciona en distintos niveles.
a)Hacia el presidente de la Nación (a quien también podríamos denominar “presidente de La Nación). Tuve la oportunidad de presentar en Mar del Plata el relanzamiento del libro El Pibe, biografía del ahora primer mandatario, escrita por Gabriela Cerrutti. La autora cuenta qué significó para Mauricio, emprender el camino entre la presidencia de Boca y esta entronización electoral. Un componente clave de ese lapso fue su necesidad de despegarse de la figura omnímoda de su padre, Franco. Cuenta que lo hizo para salir de su influencia tiránica, de esa paternidad asfixiante y despreciativa (en varios t…

Hagan una fila

No se tú, pero yo no necesito un mártir. Los hubo, hay: Kosteki, Santillán, Fuentealba, Teresa Rodríguez, Ferreyra. No preciso más para demostrar de lo que es capaz el sistema, no lo preciso para que se bauticen nuevos grupos ni aumente el tamaño de las banderas.

 En estos días, el Presidente y todo el aparato están empezando a reprimir. Camiones hidrantes, gendarmes, balas de goma, gases lacrimógenos, el mismo batallón para las mismas batallas. Ya disponen cabezas de tortuga ahí donde se inician los estragos del ajuste.

Y, claro, la pulsión por manifestarse parece inherente al género humano. Yo fui a tres marchas en dos semanas. Pero ahora me pregunto si no habría que urdir formas nuevas.

  Las movilizaciones intentan demostrar número y fuerza. Respecto de lo último, es común que se corten rutas y caminos de acceso, de manera que los interrumpidos y atascados contribuyan al clima de malestar general respecto de las medidas que el gobierno toma.

 Pero los automovilistas atascados, so…

Gracias doy a la desgracia

Te desagrada, te agrede que te agríe así la grieta,
que aún hoy le agregue
gratuitamente.
Pero yo me congratulo de la grieta,
la verdad me agrada, me alegra,
agradezco la grieta,
que cada vez es más grande
y
más grave. 

 Porque vos montás un gregarismo malogrado,
solo para agraciar la cena pantrguélica
de tus agresivos gerentes.
Yo, agregalo, voy a permanecer agreste
a tu agricultura granadera. 
Porque gracias a tu desagradable agronomía
 -y esto grabateló-
lagrimean en grandes grupos
mientras tres tristes tigres
se tragan el trigo.
¿No es esa la agresión?
¿No llama eso a la gresca?
Si hasta los logros consagrados
desgarran con sus garras los ingratos.

Un grito se me atraganta
y tengo que gritar(te)lo
hasta que se me agriete la garganta.

Nos entregaste a la tragedia
en un tránsito de trapecio,
sabiendo bien
quien paga de esta trama el precio.

Igual, no te agrandes
vamos a secar la lágrima
y saltar adelante,
porque
todavía en estas venas
nos sigue corriendo sangre.

La casa sigue en pie.

Yo cómo ando.
Yo, no me puedo quejar (detrás de la escena, sobre la pared de la casa, se lee un cartel: "prohibido quejarse"), es la verdad. 
Las cosas siguen más o menos bien, sale agua de la canilla y hasta hace un rato funcionaba el teléfono. 
Lo único, ando con un poco de baja presión. Bah, no soy yo, es la presión atmosférica la que se ha reducido mucho. Es lo que se percibe cuando uno está parado en medio del ojo de un huracán. El mundo todo parece haber enmudecido, y no se oyen pájaros cantar. Podría decirse que hay cierta paz, no?. Claro, si es que no te inquieta ver volar las tablas del granero del vecino y sus vacas. Las ves? Allá, allá hay más. El cielo está surrealista esta mañana, me divierte un poco. 
Y viste qué carga eléctrica? Se nos están parando los pelos, jaja. En fin, hemos tenido una vida bastante plena. Querés un cigarrillo? Total...

La parábola Insfran

Total, qué me van a decir. Una de las cosas que se cayeron, es el llamado a silencio para no andar mostrando fisuras ante el adversario. No, pará, no es el momento.  Ahora todo eso chupa huevos, es el adversario el empoderado y nos empoma lo mismo, así prescindamos de la autocrítica*.
*como alguno sabrá, soy un oficialista tardío; como dice la presentación del negro Dolina, voy "lamiendo botas de funcionarios que ya han renunciado". Ni carnet de peronista tengo, y cuando quiero saludar a un compañero (en un sentido amplio), no me salen los dedos en Ve. Por eso lo de autocrítica puede volverse relativo. Y en este mismo blog, se hallan entradas de cuando era más opositor que oficialista. Bueh, como sea, si no cambiásemos (en el buen sentido), estaríamos muertos, o muertos de necedad.
 El primero de los actos de gobierno de Nestor Kirchner, fue hacerse una escapada a Formosa para asistir a la tercera asunción de Gildo Insfran. El día de Macri en el balcón profanando, la tele most…

Oh, y ahora quién podrá defendernos?

Es enorme el daño, el retroceso, el estrago que está provocando la ideología gobernante. En poco menos de tres días, una piara de cerdos enchastra el cajón de nuestra ropa interior.

Estamos tan absortos por este nuevo escenario, que corremos el riesgo de parecer meros espectadores de la tragedia. Por eso, creo, ya proliferan y se activan grupos de ciudadanos que quieren subir a ejercer una fuerza contraria, como aquél primitivo público teatral, que irrumpía en escena para vengar a los falsos asesinados y defender el honor de las damas en peligro.
Lo que me parece increíble es la soledad en que se deja a esta porción del pueblo.  Cristina se fue por la puerta grande, con un merecido amor desde la plaza que ningún otro presidente ha tenido jamás. Con quiénes hay que contar de ahora en más? ¿Quién nos habla a todos los que de verdad creemos que hay demasiado para perder? ¿Debemos confiar en que saldrán de bambalinas una vez que hayan terminado de acomodarse los traidores? (ver dream team …

Te esperan con daikiris en la playa La concha de tu Hermana.

Gente que de toda la vida me pareció muy tonta,
embarcada en solidaridades módicas hacia perros menesterosos,
publicando uno y otro viaje con fotos de sí misma en todas las playas del planeta, en la misma exacta posición, con la misma información no requerida.
Gente que de seguro fruncía la cara ante la política, despreciando el tema sólo por no importarle la vida cotidiana de los otros, que se creía informada por ósmosis, a través del tamiz simplificador de las corporaciones mediáticas.
Gente que en su vida estudió a fondo un tema de esos que atañen a todos sus compatriotas.

Esa gente a la que en algún momento, y vaya a saberse por qué, le apreté el botón de confirmar amistad,

ahora resulta que se les da por opinar sobre lo que a mí me importa , o bardear con la chicana que alguno de ellos piensa, sin siquiera ponérsela a pensar medio minuto sobre los efectos que esa palabras pueden provocar.

La misma gente que ahora predica unidad, y ay basta de violencia verbal y trabajemos juntos…

Quiénes somos nosotros

Nos oponemos a quién es, lo vemos como un ducto que une el pasado y el futuro de forma perfecta, sin curvas. Nos oponemos a lo que es, lo que nos permite dar por sentadas sus futuras acciones. Quienes no tienen reparos en quién es ni lo que el tipo representa, nos están mirando como si fuésemos locos. Creen que no se puede ser opositor de un gobierno que todavía no ha empezado a gobernar. Claro, pequeño detalle, ellos coleccionan un puñado de (lo que consideran) probadas desgracias del gobierno precedente y se lo embuten tanto a la personalidad mandante, como a quienes no sólo no compartimos esa mirada negra, sino que donde ellos ven falencias, nosotros vemos plausibles logros. De modo que la grieta está lejos de cerrarse, estamos encallados en dos miradas diametralmente opuestas del país. De un lado están ellos, esperanzados con los cambios. Y de este lado nosotros… ¿quiénes somos nosotros?

 Voy a empezar por mí. Soy un tipo de izquierda, nunca estuve afiliado a nada y simplemente me dedi…